Una bacteria que puede procesar un tipo de plástico que no es biodegradable en el mar podría ser una gran ayuda en la hora de reciclarlo. Un equipo de investigadores de la Universidad de Hokkaido, en el Japón, en colaboración con Mitsubishi Chemical Group, han anunciado este descubrimiento en un artículo publicado a ‘Environmental Biology’, donde detallan el potencial de estos organismos y el de la enzima que los permite degradar el PBS, un plástico que se considera respetuoso con el medio ambiente pero que no es en entornos marinos, donde acaba a menudo.

Un plástico ‘eco’ que acaba siendo un problema en el mar
El polisuccinat de butilo (PBS) a menudo es denominado un polímero ‘eco’ porque es biodegradable cuando es tirado en tierra firme y expuesto a la atmósfera. Es por eso que, durante los últimos 30 años, ha sido cada vez más empleado en usos industriales como por ejemplo bolsas compostables, envases de alimentos o sacos de ‘mulch’. El problema, pero, es que muchas veces este plástico no se queda donde es y acaba yendo a parar en el mar, donde no se degrada tan bien y se suma al gran problema de la contaminación por plásticos.
Identificando la mejor bacteria y la enzima que degrada el PBS
Si bien hasta ahora ya se habían descubierto algunos microorganismos marinos capaces de degradar el PBS, los autores de este estudio querían encontrar otros que dieran unos resultados mejores. Examinando el efecto en el PBS de microbios extraídos de las aguas de las costas del Japón, se encontraron varios que lo podían degradar y, además, identificaron la enzima responsable de hacerlo en un tronco de ‘Vibrio ruber’, a que han bautizado como PBSasa.

Produciendo la PBSasa en grandes cantidades
Todavía fueron, incluso, algo más allá. Insertant el gen que regula la producción de la PBSasa a la ‘Eschericha cuele’, una bacteria muy común, consiguieron cultivar muestras altamente puras de la bacteria para continuar estudiándolo. Después de hacerlo, han concluido que la PBSasa podría ser empleada como un acelerador de la descomposición o como un catalizador para el reciclaje de desechos de plástico. De hecho, se asemeja bastante a otra enzima que ya se sabía que podía degradar el PET, otro plástico muy habitual.
Una pasa más para eliminar el problema de los plásticos
Estudiando qué efecto tiene en este y otros polímeros, los investigadores esperan hacer una contribución importante a la mejora de las tecnologías de reciclaje de plásticos, una de las necesidades más importantes que tenemos si volamos construir un futuro más sostenible y con unos ecosistemas más sanos.



