Uno de los animales más sociales del planeta son los primates, y esto implica que los humanos, también primates, lo son. A pesar de esto, los primates de «nariz húmeda» como pueden ser los loris, lémures u otros estrepsirrinos que componen este suborden de los primates, se han considerado, históricamente, unos animales solitarios. A través del tiempo se ha sugerido que las formas de organización social de los primates evolucionaron más tarde y es por eso que varios estudios se han centrado a investigar cuando y como evolucionó la vida en pareja en los primates.
Diferentes investigaciones recientes han mostrado que los estrepsirrinos nocturnos son mucho más difíciles de investigar. Este tipo de primate, realmente, no es solitario, de hecho se organiza en núcleos sociales de parejas de machos y hembras.

Una investigación a través de los fósiles
Los investigadores investigaron los fósiles de los primates ancestrales, demostrando así que estos eran arbóreos y, relativamente, pequeños, algo que según dicen se correlacionaba con la vida en pareja de los primates. Dice Jordan Martin, miembro del Institute of Evolutionary Medicine de la Universidad de Zurich que «nuestro modelo demuestra que la organización social ancestral de los primates era variable y que la vida en pareja era, con diferencia, la forma más probable.» De hecho, la vida social, fuera en pareja o en grupo para los primeros primates, fue algo fundamental, puesto que «solo el 15 % de los nuestros antepasados eran solitarios», añade. Martin asegura que el paso de vivir en pareja hacia vivir en grupos más grandes evolucionó» más tarde en la historia de los primates».
La organización social de los primates no es siempre la misma
Los investigadores de las Universidades de Zúrich y Estrasburgo han elaborado un informe sobre la composición de las unidades sociales de los primates. De hecho, Charlotte Olivier del Instituto Pluridisciplinar Hubert Curien recopiló información detallada sobre esta composición en los primates que vivían en libertad. La base de datos fue aumentando a lo largo de los años y llegaron a cubrir 500 poblaciones de más de 200 especies de primates.
Esta base de datos mostró cuanto más de la mitad de especies mostraban diferentes organizaciones sociales. La más común es la que conformaban, por ejemplo, los chimpancés o los macacos, en la cual «eran grupos en que vivían juntas múltiples hembras y machos» dice el último autor Adrian Jaeggi de la Universidad de Zúrich. La otra forma de organización más común era la que conforman un macho y varias hembras, «como pueden ser las organizaciones de los gorilas o los langurs» explica Jaeggi. Eso sí, el 25% de estas especies vivían en parejas, según el autor.
