Los primeros cítricos que aparecieron en el mundo lo hicieron en el sur de China. Al menos esto es el que afirma un equipo de investigadores de este país asiático en un artículo publicado en ‘Nature Genetics’ y que expone las conclusiones a que han llegado después de hacer un estudio genético en profundidad de la familia de los ‘Citrus’. Un trabajo que puede haber puesto fin a la gran duda del origen de los primeros miembros silvestres de estos árboles tan importantes para la humanidad.
Un origen que se ha debatido durante mucho de tiempo
A pesar de que los cítricos son muchísimos, de tipos muy diferentes y prácticamente omnipresentes en nuestra vida, su origen ha sido incierto durante mucho de tiempo. Algunos estudios anteriores habían apuntado en el nordeste de Australia, el sur de China o la región sudeste del Himalaya como los posibles lugares de aparición de la primera especie, pero no se habían conseguido pruebas concluyentes.

Según los autores de esta investigación, la primera especie del ‘genus’ de los cítricos apareció hace unos 8 millones de años al que, a día de hoy, es lo centre-sur de China. Sus antepasados, pero, podrían haber llegado todavía unos 25 millones de años antes y ser originarios no de allá sino de India, o más bien de la placa tectónica Índica, y haberse propagado hasta el actual China después de la colisión con la placa Asiática, que originó el Himalaya.
Reconstruyendo el arbe genealógico de los cítricos
Para llegar a esta conclusión, los investigadores empezaron a construir el árbol genealógico de los ‘Citrus’ usando los datos genéticos disponibles de 314 miembros de este ‘genus’ pero también de muchas especies que se sabe que están próximas. Además, también hicieron trabajo de campo para ver en qué regiones crecen de manera silvestre.

Se sabe que los cítricos más antiguos que se conocen, incluido lo naranjo trifoliado (‘C. trifoliata’) están en el centro-sur de China, así que este posible origen estaba bastante claro. Sin embargo, su evolución no se para aquí sino que también se han encontrado especies que tienen las raíces a regiones que habían apuntado estudios anteriores. Así, por ejemplo, los pomelos y los citrons aparecieron a los pies del Himalaya y algunas limones son originarias de Australia.
Un conocimiento que puede ser muy útil
Por otro lado, este estudio también ha servido para confirmar que un gen llamado PH4 es el que regula la cantidad de ácido cítrico que hay a los frutos de cada árbol, poniendo en marcha un tipo de ‘bomba’ de protones que hace que este compuesto se acumule en el interior. Con todo ello, se amplía el conocimiento sobre esta gran familia de árboles y, especialmente conociendo la evolución, se podría mirar de crear variedades resistentes a la sequía o a las enfermedades y que, sin embargo, continuin produciendo frutos sabrosos.
