Si bien la mayoría de animales y plantas terrestres abandonaron el mar una sola vez en su evolución para quedarse en tierra firme, parece que los cangrejos lo han hecho más de una docena a veces. Esto, cuando menos, es lo que concluye un equipo de investigadores en un artículo publicado a ‘Systematic Biology’ y que afirma, además, que como mínimo dos grupos de estos animales volvieron, más adelante, a vivir exclusivamente en el agua.
Un gran árbol evolutivo de los ‘cangrejos auténticos’
El trabajo de donde proviene este artículo estudió a fondo la historia evolutiva del grupo ‘Brachyura’, que incluye unas 7.600 especies del que conocemos como cangrejos ‘auténticos’. El resultado es el árbol evolutivo más completo que se ha hecho nunca de estos animales y da pistas sobre cómo otros invertebrados podrían haber llegado a ser terrestres. A diferencia de las aves y los mamíferos, por ejemplo, hasta ahora los cangrejos no disponían de esta genealogía tan completa, a pesar de ser un grupo enormemente diverso y haber colonizado casi todos los hábitats del mundo.

Un estudio a fondo
Descubrir en qué momento pasaron del mar a la tierra firme, pero, es muy complicado, puesto que a diferencia de los vertebrados el registro fòsil es bastante más escaso. Sin embargo, recogiendo información genética de 333 especies de cangrejos del grupo ‘Brachyura’ y combinándola con docenas de fósiles, se pudo crear un árbol evolutivo, con detalles sobre la historia vital y las adaptaciones para vivir fuera del agua, e incluso una posible línea temporal de cómo se produjo este cambio.
Según parece, los cangrejos se separaron de los otros crustáceos hace unos 230 millones de años, durante el Cretáceo, y durante los 100 millones de años siguientes los ‘Brachyura’ se diversificaron enormemente. En este proceso, parece que se adaptaron a una vida más terrestre hasta 17 veces, ya fuera pasante de los océanos a la zona de mareas, a hábitats salados como los manglares o colonizando estuarios y ríos, es decir, viviendo en agua dulce. En al menos dos de estos casos, además, acabaron volviendo a los océanos.

Resultados muy sorprendentes y con muchas implicaciones
Los resultados han sorprendido enormemente los científicos, tanto por este recorrido evolutivo tan complejo como, también, por el estudio en sí, que ha combinado la biología molecular, los fósiles y técnicas numéricas modernas para responder preguntas que, hasta hace poco, eran imposibles de resolver.
Por otro lado, además, el trabajo también da pistas de cómo lo debían de hacer otros artrópodos para pasar en tierra firme. Al fin y al cabo, se sabe que los cangrejos y los insectos tienen un antepasado marino común, y mirando qué cangrejos abandonaron los océanos se pueden imaginar qué adaptaciones debían de necesitar los insectos para hacer el mismo. Así, por ejemplo, los cangrejos terrestres tienen una gran capacidad de mantener la humedad y han limitado la suya necesidad de agua para la reproducción. Los primeros insectos, probablemente, también necesitaron estas adaptaciones.

