Un equipo de investigadores de la Universidad de Colorado – Boulder, en los Estados Unidos, ha publicado un artículo en ‘Science Advances’ donde actualizan una famosa teoría de Alan Turing sobre las manchas y las rayas de los animales. El inventor de la computación moderna, hace más de 70 años, desarrolló una teoría según la cual este rasgo tan distintivo se producía por la producción de compuestos químicos que se dispersan por el tejido de la piel e interactúan con otros compuestos que los inhiben en algunas zonas, formando patrones.
Una hipótesis muy célebre
Esta hipótesis, que Turing publicó por primera vez en 1952, afirmaba que los patrones de los animales no son aleatorios sino que son el fruto de una reacción-difusión química que, de manera sistemática, crea tanto las manchas de un leopardo como también las franjas de los tigres o las cebras, por ejemplo. Esta idea, pero, no explica cómo se forman patrones tan definidos en una especie como la ‘Aracana ornata’.

Una modificación a la ecuación de Turing
En este caso, los científicos han investigado como un mecanismo llamado difusioforesi puede crear patrones con mucho de contraste. La difusioforesi describe el movimiento de moléculas suspensas en un fluido en respuesta al gradiente de concentración de otro compuesto químico, haciendo que las pequeñas partículas, que en este caso son cromatòfors –células de pigmento– se concentren y se agrupen.
Cuando introdujeron modificaciones en la ecuación de Turing para incluir este proceso y llevaron a cabo simulaciones por ordenador, observaron como las moléculas siempre crean líneas muy definidas, en vez de las formes con menos definición que se crearían con la ecuación clásica. Esto apunta que con la dispersión de los agentes químicos, los cromatòfors también son arrastrados en la misma trayectoria durante la difusioforesi, creando manchas y líneas mucho más cuidadosas.

Los resultados pueden ayudar en la investigación en varios campos
La difusión, en general, hace que se creen superficies continuas o suaves, mientras que los límites entre los tejidos biológicos son relativamente rígidas. En este sentido, la investigación sobre la difusioforesi en la formación de embriones o incluso de tumores podría dar resultados muy interesantes, como también lo podría hacer en la investigación sobre el camuflaje y otros procesos biológicos de los animales.

