Después de varios atrasos, finalmente este miércoles por la noche se produjo el último lanzamiento del cohete Ariane 5. Después de casi 30 años de servicio, la Agencia Espacial Europea (ESA) ha retirado su cohete más conocido, una larga carrera que, con su fin, deja Europa sin un cohete propio para ir al espacio hasta, como mínimo, el próximo año. Su última misión llevará en el espacio dos satélites: uno de francés de uso militar y uno de alemán, en este caso de comunicaciones.
Una carrera brillante con un inicio accidentado
La historia de la Ariane 5 empezó con una explosión durante su primer lanzamiento, el junio de 1996, y con otro el 1997 que tampoco acabó de ir como se esperaba. Sin embargo, desde entonces los suyos 116 intentos de lanzamiento han demostrado su fiabilidad, enviando un montón de satélites fuera de la Tierra y asegurando que los países europeos no dependían de nadie más para hacerlo, un hecho muy importante en el caso de los proyectos considerados de seguridad nacional.

A pesar de que también ha sido el vehículo de lanzamiento de misiones tanto importantes como la Herschel o la JUICE, probablemente será recordado especialmente porque, el diciembre de 2021, fue el cohete que llevó el Telescopio Espacial James Webb, considerado el sucesor del Hubble, en su punto desde donde observa el cosmos como nunca se había podido hacer hasta ahora. De hecho la precisión de lanzamiento, que hizo que el Webb no tuviera que hacer ninguna corrección de órbita, ha permitido a la agencia espacial norteamericana duplicar la vida útil de la misión, de los 10 años iniciales a los 20 actuales.
Europa depende de Elon Musk para ir al espacio
Con el final del Ariane 5, pero, Europa se enfrenta a una época complicada de su carrera espacial. Más caro que los cohetes como por ejemplo lo Falcon 9 de SpaceX, que la misma ESA usó hace pocos días por poner en órbita el Telescopio Espacial Euclides, se espera que su sucesor, el Ariane 6, sea más competitivo en este aspecto y pueda no solo hacer su servicio a la agencia y en los países europeos sino, también, a otros clientes.

Malgrat que es un rediseño del Ariane 5, pero, de momento el Ariane 6 ha vivido numerosos atrasos. Si en principio tendría que haber sido lanzado el 2020, de momento no se espera que lo haga hasta el verano del año próximo puesto que hay que acabar de hacer todas las pruebas y ajustamientos necesarios, que no se han podido hacer antes, en parte, a causa de la pandemia de Covid-19.
Todo ello está haciendo que la ESA tenga que contratar SpaceX para lanzar sus proyectos. Además de Euclides, la sonda Hera, que tiene que visitar los asteroides contra los que impactó la sonda DART de la NASA para desviarlos, también tendrá que ir al espacio con un cohete Falcon 9.

