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Ocho comarcas concentrarán el 57% de la producción de energía renovable en Cataluña

Ocho comarcas catalanas concentrarán hasta el 57% de la producción de energía renovable en Cataluña en el horizonte del 2050, fecha que la Unión Europea (UE) fija para alcanzar la neutralidad carbónica, es decir, que la totalidad de la demanda eléctrica del territorio provenga de fuentes renovables. Así se desprende del documento, de más de 500 páginas, llamado Plater (Plan Territorial para el Desarrollo de Energías Renovables en Cataluña), que actualmente se encuentra en fase de participación ciudadana y que ha salido a exposición pública este miércoles para que se puedan presentar alegaciones. Estas ocho comarcas, situadas geográficamente en la parte central del Principado, son l’Anoia, la Conca de Barberà, les Garrigues, la Noguera, el Pla d’Urgell, la Segarra, el Segrià y l’Urgell, que deberán producir conjuntamente más de 21.000 megavatios entre solar y eólica terrestre.

Si el ProenCat (Prospectiva Energética de Cataluña) marcaba las metas para los años 2030 y 2050, el Plater detalla cómo llegar tecnológicamente y territorialmente, que pone fin de una vez por todas a la inmunidad de algunas comarcas en cuanto a producción eléctrica eólica y fotovoltaica de uso comercial, como la que tenían las gerundenses y las pirenaicas. Ahora, todas las comarcas deberán aportar su cuota, repartida no en función de su respectiva demanda o consumo, sino bajo criterios eminentemente técnicos y de solidaridad interterritorial. Así, mientras algunas comarcas más rurales concentrarán la producción eólica (el Segrià, les Garrigues y la Terra Alta) y solar terrestre (la Noguera, el Solsonès y el Bages), las zonas urbanas acumularán la producción fotovoltaica sobre tejados (el Vallès Occidental, el Barcelonès y el Baix Llobregat) al tener más densidad poblacional. En cambio, las regiones con menos instalaciones serán la Vall d’Aran, l’Alta Ribagorça y el Pallars Sobirà. Las tres debido a su accidentada orografía, y las dos últimas sobre todo porque ya aportan un alto porcentaje de la producción hidroeléctrica catalana en la cuenca del Ebro, que también está clasificada como energía verde. Por tanto, la Generalitat, a pesar de algunas quejas procedentes del territorio, ha llevado a cabo un complejo ejercicio de equidad poniendo en la balanza la difícil ecuación de demanda, criterios técnicos, solidaridad y territorio.

Desde el sector eólico y fotovoltaico, Eoliccat y Unefcat respectivamente, valoran positivamente el contenido del documento por su carácter planificador. Sin embargo, reclaman la no retroactividad de los proyectos que ya se encuentran en trámite y más concreción sobre el mapa de las nuevas líneas eléctricas de evacuación y conexión

División en zonas: los mapas

Para el año 2050, el Gobierno considera que Cataluña necesitará un total de 56.289 megavatios para satisfacer las necesidades del consumo eléctrico. De esta cifra, 23.136 MW deberán proceder de la energía eólica y 22.008, de la fotovoltaica de uso comercial. Aquí se deberán añadir 11.144 MW de placas fotovoltaicas sobre los tejados de viviendas o industrias que mayoritariamente serán de autoconsumo, aunque se podrán vender los excedentes.

Para hacer una distribución equitativa, el Plater ha dividido Cataluña en dos zonas: las aptas y las no aptas para ubicar este tipo de instalaciones. Para entendernos, aquellos territorios que permiten o bien plantar aerogeneradores (en función de la fuerza del viento, topografía y accesos) o bien colocar placas solares (irradiación y orografía del terreno) con el menor impacto ambiental y paisajístico. A la vez, los terrenos se subdividen entre artificializados y no artificializados. Los primeros corresponden a zonas no vírgenes, aprovechando infraestructuras ya existentes como carreteras, vías de ferrocarril, embalses, vertederos, puertos, aeropuertos, etcétera, adecuadas para ubicar placas solares. Los segundos son áreas no urbanizadas y que no están afectadas por ningún plan de protección natural o ambiental, ideales para la eólica.

Superficie solar no apta, según el Plater
Superficie solar no apta, según el Plater

Teniendo en cuenta estos aspectos, el documento señala que Cataluña dispone de 5.791 kilómetros cuadrados para la energía del viento y 7.233 para la solar. Y aquí se presentan los primeros problemas. Si bien la superficie que presenta mejores condiciones para la fotovoltaica supera con creces las necesidades de producción, en cuanto a la eólica el espacio apropiado se queda corto. En consecuencia, toda el área etiquetada como apta pasará a tener la categoría de prioritaria, calificación que permitirá una tramitación más acelerada de los expedientes de parques eólicos, porque de entrada ya habrán superado el filtro de más de un centenar de criterios. Lo mismo sucederá con las superficies artificializadas, como zonas degradadas, edificios y aprovechamiento de infraestructuras, que serán de prioridad superior para radicar la fotovoltaica.

Superficie no apta para producir energía eólica, según el Plater
Superficie no apta para producir energía eólica, según el Plater

Distribución de la energía eólica

Actualmente, las comarcas con más implantación de la energía eólica son, por este orden, la Terra Alta, les Garrigues, el Segrià y el Baix Ebre, que en conjunto producen el 62,2% del total catalán. Con el Plater este listado queda mínimamente alterado, ya que las comarcas con más cuota serán el Segrià (2.373 MW), les Garrigues (2.213 MW), la Terra Alta (1.792 MW) y la Ribera d’Ebre (1.745 MW).

Con la perspectiva del año 2050, el Segrià deberá multiplicar por 16 la potencia instalada, les Garrigues, 12 veces más, la Terra Alta, 4, y la Ribera d’Ebre, casi 38 puntos más. Mientras, el Baix Ebre, que ocupa la cuarta posición, pasará a la octava. En la parte inferior de la tabla se sitúan el Lluçanès con 0,1 MW, el Barcelonès con 0,5 MW  y la Vall d’Aran con 0,8 MW.

Distribución de la producción de energía eléctrica prevista para el 2050 por el Plater
Distribución de la producción de energía eléctrica prevista para el 2050 por el Plater

Con todo, el Plater ya advierte que tres comarcas catalanas, todas ellas en la demarcación de Lleida, deberán contribuir con un porcentaje superior al resto, ya que no solo presentan un elevado potencial eólico sino que, actualmente, disponen de pocas instalaciones. Estas son el Segrià, el Solsonès y l’Urgell.

Por veguerías, las comarcas de Lleida se sitúan en primera posición con 6.715 MW, seguidas de las Terres de l’Ebre con 5.689 MW y el Camp de Tarragona con 3.477 MW. 

Potencia de renovables por veguerías prevista para el 2050 por el Plater
Potencia de renovables por veguerías prevista para el 2050 por el Plater

En cuanto a la ocupación por términos municipales, hay tres localidades catalanas que se verán afectadas con más de un kilómetro cuadrado. Estas serán Batea (Terra Alta), donde los aerogeneradores ocuparán casi 2 km2, Flix (Ribera d’Ebre) y Pinós (Solsonès) con 1,2 km2. Esto solo representará un escaso 1% de su término. En todo caso, hay que tener en cuenta que, en el horizonte del 2050, los aerogeneradores serán más grandes y producirán más potencia.

En este sentido, la promotora que explota varios parques en la Terra Alta ha solicitado autorización para repotenciar dos situados en Caseres y Batea, con la sustitución de los actuales 32 aerogeneradores de 1.800 kW por diez de 4,5 MW y tres de 4,2 MW de potencia unitaria. Los nuevos molinos son mucho más grandes, con palas de 163 metros de longitud y una altura de buje de 113 metros. Con este cambio, se reduce considerablemente el número de aerogeneradores y la ocupación de los terrenos con una producción eléctrica más elevada, reduciendo el impacto visual y paisajístico.

Reparto de la energía solar

La producción fotovoltaica de uso comercial en Cataluña se encuentra en sus inicios y deberá hacer un esfuerzo titánico para alcanzar la potencia establecida en el ProenCat. De la producción actual de poco más de 400 MW se deberá pasar a 19.400 MW en dos décadas y media. Las zonas que más contribuyen en la actualidad son el Segrià, con 204 MW y, a gran distancia, l’Anoia con 47 y el Tarragonès con 22. Otra cosa es el autoconsumo (tanto particular como industrial), en el que el Principado se sitúa muy por encima de la media estatal, con unos 1.600 MW en funcionamiento, solo por debajo de Andalucía.

De cara al 2050, el ranking comarcal lo encabezará la Noguera con 2.035 MW, el Solsonès con 1.751 MW y el Bages con 1.682 MW. En cambio, las regiones que menos aportarán, debido a la baja insolación, serán l’Alta Ribagorça (29), la Vall d’Aran (32) y el Pallars Sobirà (64). 

Producción de energía fotovoltaica por comarcas prevista para el 2050 por el Plater
Producción de energía fotovoltaica por comarcas prevista para el 2050 por el Plater

La producción fotovoltaica parte de una posición más ventajosa que la eólica de cara al futuro. El Plater ha detectado suficiente terreno idóneo en Cataluña para cubrir las necesidades totales futuras. Si las zonas adecuadas suman 7.233 kilómetros cuadrados, las placas solares solo ocuparían 3.362 km, lo que posibilitará ocupar solo aquellas parcelas con suficiente irradiación solar. Con este escenario optimista, el Gobierno priorizará las áreas artificializadas, lo que redundará en una protección más elevada de otros tipos de suelo, como cultivos o bosques. Por ejemplo, el Plater calcula que los paneles flotantes en embalses podrán producir alrededor de 769 MW; en canteras y vertederos, 399 y cerca de la red viaria y ferroviaria, 319 MW más.

Respecto a la fotovoltaica en cubiertas de edificios, el documento ha optado por priorizar los territorios con más densidad de población como el Vallès Occidental (1.090 MW), el Barcelonès (1.054) y el Baix Llobregat (876 MW). Por ciudades, Barcelona se situará a la cabeza en producción solar (768 MW), seguida a bastante distancia por Terrassa y Sabadell. Pero ninguna localidad catalana quedará fuera: el Plater ha asignado diferentes potencias a la totalidad de los 947 municipios.

Almacenamiento

Como las energías renovables dependen para su funcionamiento de factores externos -viento y sol-, los técnicos han tenido que prever cómo superar este obstáculo en días no propicios, circunstancia ajena a otros sistemas de producción eléctrica, como las centrales nucleares o las de ciclo combinado. La solución, que además dota de estabilidad a la red, exige almacenar energía. El Plater prevé dos sistemas: las baterías y las centrales de bombeo de agua. Las primeras deberán producir 3.500 MW y las segundas 3.734 MW.

La Generalitat ha previsto ubicar las baterías en emplazamientos cercanos a las subestaciones eléctricas y a las líneas de transporte y distribución para minimizar las afectaciones territoriales. Respecto a las centrales de bombeo, estas solo pueden funcionar al lado de los ríos o embalses. Tienen todos los detalles en este reportaje.

¿Qué dice el sector?

De entrada, tanto Eoliccat como Unefcat, que aglutinan las empresas promotoras de parques eólicos y fotovoltaicos, encuentran positiva la publicación del Plater y su contenido. Esto, en líneas generales porque, como afirma Víctor Cusí, presidente de Eoliccat, “es una buena oportunidad porque hasta ahora no había una planificación clara. Y ahora el Plater intenta compatibilizar la protección del territorio con la transición energética en Cataluña”. Y Salvador Salat, codelegado de Unefcat, añade, “era necesario disponer de un documento de este tipo que nos permitiera salir de este debate de la planificación porque ahora muchos proyectos no podían avanzar”.

Pero, en el detalle, ambos coinciden en encontrar algunas carencias, sobre todo respecto a los puntos de acceso a la red, por la escasa definición de los trazados de las líneas de transporte y evacuación, ya que no están cartografiadas. No obstante, tanto Cusí como Salat reconocen la complejidad de desbloquear este punto por el hecho de que el gobierno español aún no ha sacado a concurso público la adjudicación de los nudos de conexión, fundamental ante la actual saturación del sistema, que afecta a unos 22.000 MW en Cataluña.

Un nudo eléctrico es el punto donde convergen varias líneas de alta tensión, para que después se pueda distribuir la electricidad por todo el territorio. Si antes estos nudos se adjudicaban directamente al primer promotor que lo solicitaba, ahora el Ministerio para la Transición Ecológica quiere convocar concursos públicos. Y, si no hay suficientes nudos y líneas de transporte, los parques de renovables son como islas en medio del mar.

Tanto Cusí como Salat reclaman la no retroactividad del Plater y, por tanto, que no afecte a los proyectos actualmente en trámite que, históricamente, se acumulan en los diferentes departamentos de la Generalitat por una burocracia poco eficiente y falta de personal técnico. En cualquier caso, ambos admiten que, mientras se esperaba la publicación del Plater, ha habido una ralentización en la presentación de nuevos proyectos.

Víctor Cusí reprocha, además, un cierto optimismo en el escenario que plantea el documento en cuanto a la energía eólica. Primero, porque cree insuficiente la superficie que el informe habilita como apta y, segundo, porque parte de unos recursos tecnológicos que actualmente no existen. 

Por su parte, Salvador Salat apunta que, con el Plater en la mano, será posible cubrir los objetivos de potencia y energía de cara al 2050 que se adjudican a la fotovoltaica. “Otra cosa”, matiza, “será la calidad, porque todo depende del coste”. Y advierte que una cosa son las metas de producción de la fotovoltaica en áreas artificializadas y sobre cubiertas de edificios y, la otra, que se lleguen a alcanzar, porque su consecución final no depende de la voluntad del promotor sino del propietario.

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