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Sant Joan rozando los 40 grados, tendencia y señal de alerta

La fiesta de San Juan de este año quedará marcada por las altas temperaturas en Cataluña. De hecho, como culminación de una ola de calor que comenzó el viernes de la semana pasada y que ha hecho que se registren temperaturas anómalas en esta época del año. Una semana de ola de calor en la que los termómetros se han acercado en muchas zonas a los 40 grados durante el día y no han bajado de los 20 grados o los 25 durante la noche, lo que ha puesto a prueba la resistencia de buena parte de los ciudadanos del país.

Que antes de acabar el mes de junio se haya roto la barrera de los 40 grados implica un cambio de paradigma. San Juan se ha considerado como un punto de referencia en cuanto al calendario, como inicio de la fase del año en que las horas de sol dominan el día a pesar de no alcanzar el punto álgido del verano. De hecho, romper esta barrera de los 40 grados antes de llegar a San Juan es un hecho totalmente inusual, ya que los datos del Servicio Meteorológico de Cataluña (Meteocat) muestran que días tan sumamente calurosos en territorio catalán son una excepción y en las últimas dos décadas son un hecho aislado, que solo ha sucedido cuatro veces, la última de las cuales ha sido este lunes por la tarde en Ponent. Es decir, superar los 40 grados antes de llegar a la verbena de San Juan es un hecho muy poco habitual y que también debería interpretarse como señal de alerta.

Cataluña a 40 grados en junio, casi inédito

Uno de los aspectos que más destacan de la primera ola de calor que ha llegado a Cataluña es la facilidad con la que los termómetros han subido después de un año bastante lluvioso y en el cual las temperaturas, aunque no habían experimentado grandes descensos, no habían sido excesivamente cálidas en comparación con la media 1950-2020. Aun así, superar los 40 grados en el mes de junio es un hecho totalmente inusual en Cataluña.

Este 2026 se ha convertido en el cuarto año, el segundo consecutivo, en el cual las temperaturas han subido por encima de los 40 grados en las últimas dos décadas. La primera ola de calor del verano en Cataluña hizo que los termómetros subieran por encima de los 40 grados en Vilanova de Segrià el lunes, 22 de junio. Se registraron 43 grados, la segunda temperatura más alta jamás registrada antes de San Juan, solo superada por los 43,1 grados que se detectaron el 15 de junio de 2022 en el embalse de Riba-roja, en la Ribera d’Ebre. Y los 40 grados no se superaron solo en Vilanova de Segrià, ya que las estaciones del Servicio Meteorológico de Cataluña (Meteocat) registraron 42,4 °C en Lleida, 42,1 °C en Alcarràs, 41,8 °C en Vinebre, 41,6 °C en Castellnou de Seana o los 41,5 °C en Torroja del Priorat. Una temperatura -la de los 40 grados antes de San Juan- que era casi inexistente, ya que el umbral de los 40 grados es uno de los más elevados y los datos del Meteocat muestran que en cuatro veranos como los de 2008, 2010, 2013 y 2014 esta barrera no se llegó ni a romper en todo el verano.

Hoguera de San Juan en la Barceloneta | Blanca Blay (ACN)
Hoguera de San Juan en la Barceloneta | Blanca Blay (ACN)

Barcelona, ¿capital de récord?

La capital de Cataluña, Barcelona, concentra más de un millón y medio de habitantes y una gran cantidad de vehículos que generan lo que se llama isla de calor. Por eso la ciudad está más expuesta que otros puntos y durante esta ola de calor se espera que llegue a sufrir temperaturas cercanas hasta los 38 grados en algunos puntos de la ciudad. Unas altas temperaturas en pleno centro de la capital catalana que no son habituales y sitúan la anomalía térmica entre los 6 y los 8 grados por encima de la media.

De hecho, en Barcelona estas noches se prevén temperaturas cercanas a los 30 grados. Un hecho al que se le debe sumar las previsiones en cuanto a la humedad, que se sitúa en cerca de un 60%, lo que aumenta la sensación de bochorno.

Una combinación de factores que pueden hacer añicos el récord registrado el año 2025, cuando los termómetros se situaron alrededor de los 36 grados con el San Juan más caluroso jamás registrado, por encima del 24 de junio de 1976, 2005, 1945. Sería el segundo registro más alto de un día de junio, solo superado por el 28 de junio del 2019, con 37,7 grados. El 2025 añadió otro récord, ya que se registró una mínima oficial de 25,4 grados y la verbena de San Juan se convirtió en la primera noche tórrida.

La ola de calor pasa factura en Cataluña

Entre domingo y lunes se alcanzó uno de los puntos álgidos de la ola de calor. El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) tuvo que atender hasta 112 personas entre estos dos días. Y, desde Protección Civil, la subdirectora de la unidad, Imma Solé, hizo un llamado a la «prudencia». Solé remarcó que la ola de calor aún no ha dejado Cataluña y alertó que las altas temperaturas pueden poner en riesgo la salud de las personas y pedía medidas de prevención, especialmente para los colectivos más vulnerables. De las más de 100 llamadas recibidas por el SEM relacionadas con el calor, aproximadamente la mitad necesitaron la intervención del personal sanitario de forma presencial, mientras que el resto se pudieron solucionar de forma telefónica.

La noche del domingo al lunes, además, también fue excepcional por las temperaturas nocturnas que se registraron, ya que más de un tercio de las estaciones del Meteocat registraron temperaturas por encima de los 20 grados durante toda la noche. Estas noches tropicales se produjeron en 63 de las 184 estaciones. En Barcelona, en la estación del Observatorio Fabra se registró la temperatura más alta de esta noche con 26,4 grados.

Las mesas de la cena popular de la verbena de Mollerussa, con el fuego de San Juan al fondo. | Bosch, Oriol (ACN)
Las mesas de la cena popular de la verbena de Mollerussa, con el fuego de San Juan al fondo. | Bosch, Oriol (ACN)

La noche de San Juan

La festividad de la noche de San Juan es una noche en la que la tradición pagana celebraba el solsticio de verano. En la tradición católica esta es la fecha de nacimiento de San Juan Bautista, primo de Jesús y una figura venerada dentro del cristianismo por el simbolismo que arrastra, ya que fue él quien bautizó a Jesús en las aguas del río Jordán.

La tradición de la noche de San Juan está marcada por la presencia del fuego heredada de la tradición pagana, en la cual el fuego simboliza un elemento purificador para ahuyentar los espíritus malignos y dar fuerza al sol, un elemento adorado en el paganismo. Entre los rituales en Cataluña para celebrar la verbena está el de bañarse a medianoche, tomar hierbas de San Juan o cantar y bailar alrededor de las hogueras descomunales que, tradicionalmente, se erigían en medio de las calles quemando objetos inservibles o que ya habían perdido valor. En las casas la tradición también supone el consumo de coca de San Juan, de recapte o de chicharrones.

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