El calor tiene efectos perjudiciales para el sistema circulatorio de muchas personas y ocasiona molestias que pueden ser importantes para su calidad de vida, especialmente en las personas grandes. La subida de la temperatura altera el mecanismo de regulación térmica del cuerpo, que intenta bajarla, y puede llevar a la deshidratación y a caídas de la presión arterial, causando mareos, síncopes o golpes de calor. Es por eso que, en un comunicado, Gemma Chiva Blanch, investigadora de los Estudios de Ciencias de la Salud de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), nos lleva consejos para reducir estos problemas de circulación.
En verano, el cuerpo mira de hacer disminuir la temperatura del cuerpo con la sudor y la dilatación de los vasos sanguíneos periféricos, cosa que puede llevar problemas. Se calcula que una de cada tres personas sufre síntomas de mala circulación combinada con el calor. Como que los vasos sanguíneos se dilatan, por ejemplo, la acumulación de sangre a las extremidades puede hacer que se hinchen. Además, si se tienen varices, también se pueden dilatar más fácilmente y causar molestias y dolor. Finalmente, como que la sangre circula más despacio, también puede costar más que llegue a manos y pies, causando sensaciones de frío y de hormigueo.

Por mejorar la circulación y evitar en lo posible estos efectos, Gemma Chiva Blanch recuerda que podemos llevar a cabo toda una serie de acciones:
1 – Evitar el sedentarismo, que contribuye a acumular sangre en las piernas. Hacer ejercicio diario, ni que sea yendo a pasear al atardecer a paso rápido o nadar un rato en el mar o a la piscina, puede ser una gran ayuda.
2 – Hidratarnos es fundamental. El más recomendable es el agua, evitando zumos y bebidas azucaradas con gas que aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares. También se tiene que mirar de reducir el consumo de alcohol, que tiene un efecto deshidratando.
3 – No pasar mucho tiempo ni sentados ni derechos, puesto que puede provocar retención de líquidos.
4 – Refrescarse, ya sea con una ducha de agua fría o alternante agua fría y tibia en las piernas, yendo a la playa, a la piscina o en un río. EL agua fría es vasoconstrictora, de forma que las venas se cierran un poco y bombean mejor la sangre de vuelta hacia el coro.

5 – Cuidar la dieta, que tiene que ser abundante en fruta y verduras, que contienen agua, vitaminas y compuestos bioactius que favorecen la circulación de la sangre. También se tiene que evitar la comida pesada, puesto que la sangre va al estómago, el coro bombea más para intentar mantener el volumen de sangre… Si comemos mucho, hacemos trabajar más el sistema.
6 – Llevar ropa ligera, cómoda y transpirable, que no nos estreche.
7 – Mantener las piernas elevadas durando como mínimo media hora. Hacerse masajes a pies y piernas también puede ayudar a estimular la circulación. No hay que usar cremas especiales a no ser que se tengan un diagnóstico médico concreto, con una crema hidratante normal es suficiente.
8 – Evitar la exposición directa al sol en las horas de máxima insolación y también el consumo de tabaco, que tiene efectos muy negativos a las paredes de las venas.
