MonPlaneta
Un estudio hecho en Barcelona describe la receta para reducir la soledad entre los adultos

Un nuevo estudio impulsado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), en colaboración con la Agencia de Salud Pública de Cataluña y la Universidad de Vic, y publicado en The Lancet Regional Health – Europe muestra cómo se puede evitar la soledad entre las personas adultas. A través de un ensayo realizado en Barcelona, 320 personas mayores de 18 años que argumentaban experimentar soledad en 12 barrios socioeconómicamente vulnerables del área metropolitana los investigadores muestran que la prescripción social basada en la naturaleza puede ayudar a reducir la soledad. Los autores del estudio dividieron a los participantes en dos grupos. El primer grupo fue asignado al programa Friends in Nature (FiN), en el cual se reunían en grupos pequeños, durante dos horas a la semana y durante más de dos meses, acompañados de facilitadores. Los participantes experimentaban dinámicas de grupo y apoyo con actividades al aire libre como visitas a parques, zonas costeras u otros espacios naturales. “FiN combina diferentes estrategias: crea grupos con apoyo entre iguales, ofrece oportunidades de socialización reforzadas por experiencias en la naturaleza y contribuye a desarrollar habilidades sociales”, señala Laura Coll-Planas, primera autora del estudio y actual investigadora de la Universidad de Vic.

A la otra mitad de los participantes, se les realizó una entrevista motivacional de 30 minutos y se les proporcionó información sobre actividades relacionadas con la naturaleza que podían hacer en su barrio. Según los investigadores, los resultados del estudio muestran que la sensación de soledad se redujo en todas las personas que participaron en el proyecto un 10,5% de media al cabo de tres meses y un 16,8%, al cabo de un año. Cifras que no variaban en exceso al cabo de tres meses entre los dos grupos, aunque sí hubo diferencias en aquellas personas con niveles más altos de soledad y peor bienestar emocional, que mejoraron más en el grupo FiN, mientras que aquellos con menos soledad y mejor bienestar emocional se beneficiaron de la entrevista y orientación.

Imagen que representa la soledad | Pixabay
Imagen que representa la soledad | Pixabay

Soluciones no universales

Los autores del estudio, sin embargo, destacan que aunque los resultados sean prometedores no pueden aportar soluciones universales. De hecho, señalan que «quizás no hay un único enfoque para abordar la soledad que funcione igual de bien para todos». Cada persona es un mundo, los investigadores destacan que en el caso de las personas que presentan «más dificultades emocionales y sociales pueden necesitar el apoyo adicional entre iguales, las dinámicas de grupo y la facilitación que ofrece FiN», mientras que otras personas «se pueden beneficiar simplemente de recibir ayuda para identificar y acceder a oportunidades que ya existen en sus comunidades».

Nou comentari

Comparteix

Icona de pantalla completa