Un estudio impulsado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carles III (CNIC) ha podido comprobar que el corazón, el músculo más importante del cuerpo, no es un elemento totalmente homogéneo sino que sus ventrículos responden de manera diferente ante los paros cardíacos. Los investigadores señalan que el ventrículo derecho es más resistente que el izquierdo en un paro cardíaco, un hecho que supone un aporte de conocimiento al comportamiento y comprensión de la fibrilación ventricular. El estudio, publicado en el portal científico Cardiovascular Research, muestra cómo el corazón es un elemento aún más complejo y cómo las señales eléctricas del corazón contienen información relevante sobre su funcionamiento.
El trabajo, liderado por David Filgueiras Rama, jefe del grupo de Desarrollo Avanzado en Mecanismos y Terapias de Arritmias del CNIC, revela también que el ventrículo derecho presenta una resistencia mayor a la falta de perfusión sanguínea y oxígeno durante el paro cardíaco en comparación con el ventrículo izquierdo. Una diferencia que, según Filgueiras Rama, «genera gradientes en la activación eléctrica del corazón que reflejan la evolución del daño subyacente. Además, el uso de la señal eléctrica de superficie en el contexto de un paro cardíaco por fibrilación ventricular permite predecir las probabilidades de recuperación neurológica tras el ingreso hospitalario».
De hecho, los investigadores destacan que esta diferencia de comportamiento ante un paro cardíaco se observa sobre todo entre el epicardio y el endocardio, aunque las diferencias entre el epicardio del ventrículo derecho y el izquierdo se mantienen. Según señalan los autores del estudio «la resistencia mayor del ventrículo derecho se traduce en el mantenimiento de su actividad eléctrica durante más tiempo, lo que se debe a una mejor preservación metabólica y mayor tolerancia a la isquemia». “Los resultados clínicamente apoyan el valor pronóstico del electrocardiograma de superficie en el contexto de un paro cardíaco por fibrilación ventricular. Esto permite reconocer a aquellos pacientes con probabilidad más elevada de recuperación sin secuelas neurológicas graves”, añade Filgueiras Rama.

Un descubrimiento que puede mejorar las futuras luchas contra las afecciones del corazón
Los hallazgos del estudio no son solo informaciones muy valiosas para la comunidad científica para los tratamientos actuales, sino que pueden servir para mejorar las futuras luchas contra las afecciones del corazón. Según señala Jorge García Quintanilla, investigador sénior del grupo del CNIC y además investigador del CIBERCV, los hallazgos hechos durante el estudio «aportan pistas clave para el desarrollo de terapias dirigidas a proteger el ventrículo izquierdo y mejorar su resistencia a la isquemia durante el paro cardíaco”.
De hecho, este enfoque hacia futuros tratamientos y aplicaciones médicas es lo que defiende Andrés Redondo Rodríguez, primer firmante del trabajo y también miembro del grupo del CNIC e investigador del CIBERCV, quien apela a que los hallazgos hechos tengan un enfoque multidisciplinario para poder tratar diversos problemas arrítmicos complejos como la fibrilación ventricular, un hecho que acabaría desembocando en la creación de nuevas terapias en un campo que hasta ahora se había visto mucho más limitado.
