En los últimos años, en la práctica deportiva se ha extendido y popularizado el uso de las cintas kinesiológicas. Se utilizan a veces por consejo de médicos o fisioterapeutas deportivos y, otras veces, de forma autodidacta. Son unos vendajes o cintas que se usan para aliviar el dolor en lugares clave como la rodilla, el cuello, el codo, el tobillo o la espalda.
Pero un nuevo estudio publicado en el portal científico BMJ Evidence Based Medicine advierte que las cintas kinesiológicas podrían no ser tan buenas o eficaces como se pensaba al inicio. En el estudio, se analizaron 128 revisiones sistemáticas provenientes de 3.120 ensayos clínicos, con la participación de cerca de 16.000 personas que utilizaban las cintas para tratar algún tipo de dolor muscular, articular o molestia. Los investigadores advirtieron que el uso de las cintas kinesiológicas tenía un impacto inmediato sobre el músculo y permitía acabar con el dolor muscular y mejorar la movilidad articular. Unos efectos positivos, pero que no son infinitos y que podían acabar generando irritación en la piel.
La efectividad de las cintas kinesiológicas
Los autores del estudio pudieron observar que los efectos positivos de la aplicación de cintas kinesiológicas solo llegaban de manera inmediata, y que a medio plazo se diluían completamente y las hacían casi como cualquier venda; unos hechos que limitan su vida útil a un período muy corto de tiempo. A pesar de esto, los investigadores también pudieron comprobar que la utilización de este tipo de productos tenía un reverso negativo, ya que la utilización prolongada de estas cintas provocaba la aparición de efectos secundarios, como pueden ser la irritación cutánea o picazón.

Las cintas kinesiológicas
Las cintas kinesiológicas son vendas elásticas adhesivas que están creadas para soportar y estabilizar músculos y articulaciones sin restringir el movimiento. De varios colores, son utilizadas a menudo en la práctica deportiva para aliviar dolores y destensar los músculos, ya que derivan de la ciencia que estudia el movimiento humano, la kinesiología.
La teoría indica que este tipo de vendajes levantan ligeramente la piel para generar un espacio entre ella y el tejido, un hecho que comprime y descomprime la zona, un hecho que ayuda a reducir la presión y que se mejore la circulación de la sangre, unos efectos, sin embargo, que la ciencia todavía está estudiando y analizando, ya que la base sobre la cual se fundamenta la utilización y la función de estas cintas todavía no está del todo demostrada.
