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Nou estudi catalán revela que el frío y la fiebre aumentan la contagiosidad

Un nuevo estudio liderado por investigadores de la Universitat Rovira i Virgili (URV) demuestra que la fiebre y el frío no solo afectan directamente a la persona enferma aumentando la temperatura corporal por encima de la media o mostrando sensación de frío, sino que tienen un papel potenciador que puede hacer que las enfermedades respiratorias sean más contagiosas. Los autores del estudio señalan que la fiebre afecta de forma directa a la potenciación de estas enfermedades, ya que la temperatura juega un papel fundamental en el transporte de virus y bacterias que actúan como vectores de enfermedades respiratorias. Los resultados del estudio indican que es la diferencia entre la temperatura del aire que la persona enferma exhala y la temperatura ambiente la que motiva que la nube de partículas microscópicas que transportan virus y bacterias se mantenga más concentrada y llegue más lejos, potenciando su impacto contagioso.

De hecho, los autores señalan que cuanto mayor es este margen entre las dos temperaturas, más se perciben sus efectos, porque durante la investigación se pudo observar que cuanto más aumenta la diferencia de temperatura entre el aire exhalado y el ambiente, la nube se mantiene más cohesionada y recorre distancias más grandes.

Entender cómo afecta la temperatura a las enfermedades

Este nuevo estudio supone la continuación del trabajo que el grupo de investigación ECoMMFiT de la URV inició con el desarrollo de un simulador que reproducía la tos y los estornudos para estudiar la dispersión de los aerosoles respiratorios. “Queríamos entender hasta qué punto la temperatura ambiental puede alterar la dinámica de las nubes de partículas”, explica Nicolás Catalán, investigador del Departamento de Ingeniería Mecánica de la URV y coautor del estudio.

Pasar la fiebre sin tomar fármacos para bajarla puede ayudar a una recuperación mucho más rápida | Pexels
Pasar la fiebre sin tomar fármacos para bajarla puede ayudar a una recuperación mucho más rápida | Pexels

Este comportamiento es importante para entender mejor cómo se transmiten los patógenos por vía aérea y puede contribuir al diseño de protocolos de seguridad, sistemas de ventilación y estrategias de control más eficientes. Los resultados pueden ser muy útiles en espacios interiores sensibles, como escuelas, hospitales, laboratorios biológicos o transportes públicos, donde el riesgo de transmisión de enfermedades respiratorias es más elevado», añaden los autores del estudio en un comunicado.

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