Un nuevo estudio liderado por el Laboratorio de Biología de la Infección de la Universitat Pompeu Fabra muestra que la vacunación no es solo una herramienta preventiva contra las enfermedades, sino que también juega un papel fundamental después de las infecciones. A través del estudio con ratones han podido demostrar que las vacunas preservan la función inmunitaria a largo plazo.
“Hay una percepción general de que una infección viral aguda es un evento relativamente menor y transitorio: una vez que el virus está controlado y los síntomas se han resuelto, el cuerpo se ha recuperado completamente y ha vuelto a la normalidad. Pero esta visión podría subestimar consecuencias que no son inmediatamente visibles y que pueden persistir mucho tiempo después de que la infección se haya resuelto”, alerta Andreas Meyerhans, catedrático e investigador ICREA en la UPF, que ha dirigido la investigación.
Vacunar, una lucha antes y después
Los autores del estudio señalan que en el experimento con ratones se ha podido observar que aquellos animales que estaban vacunados «no experimentaron disfunción de las células T ni alteraciones esplénicas del bazo después de recuperarse de una infección viral aguda. Esto significa que la vacunación no solo previno la enfermedad resultante de la infección aguda, sino que también preservó la capacidad del sistema inmunitario para afrontar nuevos desafíos», un hecho que supone un cambio de paradigma en las decisiones sobre la vacunación y cómo se gestiona la prevención de las enfermedades infecciosas.

“Los beneficios de la vacunación que destaca esta investigación son importantes no solo para la atención sanitaria, sino también para la manera en que comunicamos el valor de la vacunación a la población general”, señala un Meyerhans quien pide que sea la misma ciudadanía la que sea consciente «de la protección más amplia que puede proporcionar la vacunación y que continúen confiando en las vacunas como una de las herramientas más eficaces para prevenir enfermedades. En pocas palabras, las vacunas proporcionan grandes beneficios para la salud a un costo social relativamente bajo».
