La energía es uno de los sectores clave para la economía y la vida diaria. Ahora, investigadores del Institut de Ciència de Materials de Barcelona (ICMAB-CSIC) han creado una arquitectura para baterías de zinc-aire que permite aumentar su potencia hasta un 80%. Según detallan en un comunicado, a través de la incorporación de elementos conductores dentro de la batería se facilita el transporte de carga y la reducción de la resistencia interna, lo que se traduce en una mejora de la potencia de las baterías y su rendimiento.
Según los investigadores, la introducción de pequeñas piezas metálicas conductoras no conectadas al circuito externo es una de las claves para poder beneficiar el rendimiento de la batería. Cuando esta está en funcionamiento, se genera un campo eléctrico entre los dos electrodos y si se introducen una o varias piezas conductoras sin que estén conectadas no provoca un cortocircuito sino que el campo eléctrico hace que una pieza acumule carga positiva y la otra negativa, polarizándolas y permitiendo crear nuevas rutas para el transporte de carga dentro de la batería y facilitar las reacciones electroquímicas que generan electricidad, provocando una menor resistencia interna y una batería capaz de suministrar energía más rápidamente. La investigadora del ICMAB-CSIC Nieves Casañ-Pastor destaca que «normalmente, si un material pudiera transportar electrones dentro del electrolito, tendrías un cortocircuito y ya no tendrías batería» y muestra que de los resultados de la investigación «lo que sorprende es que estos conductores no están conectados por cables a nada: simplemente se colocan dentro del sistema y, aun así, producen efectos beneficiosos y enormes cambios en la potencia o la capacidad de carga».

Un nuevo horizonte para el futuro de las baterías
La investigadora señala que los resultados obtenidos de su trabajo no solo suponen una posible evolución de las baterías a corto plazo sino que puede suponer el inicio de una revolución en su futuro, ya que «esta no es la solución definitiva, sino una nueva vía para mejorar diferentes parámetros de rendimiento de una batería». De hecho, destacan que en otras tecnologías de almacenamiento de energía ya se han visto efectos similares y esto abre la puerta a continuar explorando para mejorar el rendimiento actual y futuro de las baterías. «El avance ofrece una nueva manera de diseñar sistemas de almacenamiento de energía más eficientes y de alto rendimiento», concluyen los investigadores.
