MonPlaneta
La investigación científica aprovecha el eclipse para hacerse ‘mainstream’

El eclipse solar del miércoles 12 de agosto, el primero en casi un siglo, ha abierto la puerta a la investigación. La NASA disparará 20 imágenes por segundo con satélites y la Agencia Espacial Europea se trasladará al centro de la península para estudiar el fenómeno. Cataluña también impulsará una investigación pionera entre humanos, analizando diferentes reacciones biológicas registradas a través de relojes inteligentes. Los efectos de los eclipses se han estudiado ampliamente en animales, plantas e insectos, pero existe un “vacío de conocimiento” sobre la respuesta humana al fenómeno, apunta la Generalitat, que está detrás. Según la consejera de Investigación y Universidades, Núria Montserrat, la iniciativa ya suma más de 2.000 adhesiones y convertirá el eclipse en un “gran experimento científico” que generará “nuevo conocimiento” a través de la participación ciudadana.

Experimentos como este forman parte de un cambio de paradigma global en el mundo de la investigación. La doctora María Jesús Cruz, jefa del grupo de Neumología del Instituto de Investigación de Vall Hebron (VHIR), reconoce que cada vez hay más voces a favor de alejarse de un tipo de ciencia «estratosférica» y que eventos científicos de masas, como el eclipse del miércoles, son clave para llegar a la ciudadanía. La investigadora rebaja las expectativas del estudio –que se realizará a través de los mismos relojes que tenga la población, algunos muy exactos y otros no tanto– pero sitúa el experimento como una manera “de acercar la investigación a la sociedad”. 

“Cada vez tenemos más tecnologías que nos permiten hacer partícipe a la gente”, comenta Cruz, impulsora del estudio junto con compañeros del Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña, en una conversación telefónica con Món Planeta. En este sentido, los relojes inteligentes o las aplicaciones deportivas, climatológicas o ambientales pueden proporcionar a los investigadores datos de forma masiva. “Es el poder de los datos”, resume la investigadora, que quisiera llegar a las 5.000 adhesiones antes del eclipse. “Todo el mundo sabe ahora su información cardíaca o climatológica; la comunidad científica tiene ahora mucha más información al alcance que décadas antes”, concluye. 

La sede del Vall Hebron Instituto de Investigación | Wikimedia, CC BY-SA 4.0

Esta nueva manera de acumular datos, compatible con los mecanismos clásicos de la investigación, ayuda a acercar las investigaciones a la sociedad, un objetivo de casi todas las universidades. “Intentamos estar más cerca de la gente. Y lo hacemos de diferentes maneras. La participación activa de la población en la recolección de datos es una, pero también estamos en contacto con muchas asociaciones. Antes, los pacientes eran solo pacientes; ahora se les implica en la investigación para que nos expliquen cuáles son sus intereses al respecto”, comenta Cruz. 

¿Cómo reaccionaremos los humanos al eclipse?

Los investigadores registrarán datos fisiológicos antes, durante y después del eclipse mediante los relojes inteligentes. En función del modelo de dispositivo, estos registros pueden incluir la frecuencia cardíaca, el ritmo respiratorio, la saturación de oxígeno en sangre o la temperatura cutánea, entre otros indicadores. La intención es anotar las emociones y las respuestas fisiológicas de los humanos durante el fenómeno solar para compararlas con registros posteriores. 

“El último eclipse es de hace cien años. Se informaba a través de telegramas y posiblemente había quienes no estaban al tanto. Esto ya no es así, es la gran diferencia”, apunta Cruz, consciente de que hay muchas expectativas por el evento. “La gente ha quedado para verlo con familia o amigos y es un fenómeno que no hemos visto nunca, por tanto, la emoción aparecerá igualmente”, razona la investigadora, que no ve en peligro el estudio: “Es como cuando vas a ver un concierto. Sabes qué pasará, porque conoces la música, pero te emocionas igualmente”.

Detall de les ulleres que repartirà l'Ajuntament de Salou per observar l'eclipsi del 12 d'agost | Jordi Marsal (ACN)
El eclipse se podrá ver completo en la zona sur del país | Jordi Marsal (ACN)

Los datos pueden ser útiles teniendo en cuenta que la ciencia solo ha podido demostrar cómo afectan los eclipses en los hábitos de los animales, que no son conscientes de que la oscuridad responde a una alineación extraordinaria de la luna sobre el sol. Pero aún no hay datos lo suficientemente sólidos que expliquen con tanta profundidad qué mueve el evento en los seres humanos. 

“Ellos, los animales, tienen un efecto sorpresa que nosotros no tendremos”, comenta la experta de Vall Hebron. Un estudio publicado en la revista Animals analizó las reacciones a un eclipse en el Riverbank Zoo, en Carolina del Sur, anotando que tres de cada cuatro especies cambiaron sus conductas. Principalmente, adaptaban sus rutinas durante el fenómeno, pero no de la misma manera. 

Cinco especies vivieron el eclipse con “ansiedad”: los gorilas, jirafas, flamencos, algunas aves y tortugas. Por otro lado, en los reptiles —una tortuga de las Galápagos y un dragón de Komodo— se observaron comportamientos inéditos caracterizados por un aumento de la actividad, que habitualmente es casi nula. Y los flamencos decidieron proteger a sus crías. La investigación también documenta que dos de las cuatro tortugas del Zoo comenzaron rituales de apareamiento, si bien el análisis reconoce que no hay una explicación exacta de por qué ocurrió esto. A inicios de octubre, cuando está previsto publicar los resultados de la investigación catalana, sabremos qué mueve un eclipse en los seres humanos.

Nou comentari

Comparteix

Icona de pantalla completa