Un equipo de paleontólogos ha anunciado el descubrimiento de los restos fósiles del que, probablemente, es el animal más pesado que ha existido nunca en el mundo. En un artículo publicado en la revista ‘Nature’, los científicos nos presentan el ‘Perucetus colossus’, un mamífero marino pariente de las ballenas actuales que, según sus cálculos, debía de acercarse a las 200 toneladas, una masa con que solo pueden compararse algunas de las ballenas azules más grandes que se han visto.
Dieciocho huesos enormes y de una densidad sorprendente
Los fósiles de este animal, que se cree que vivió hace unos 39 millones de años, fueron encontrados en un desierto del sur del Perú hace trece años, pero a causa de su medida y su forma hicieron falta 10 años solo para acabar de desenterrarlos y transportarlos hasta la capital del país, Lima, donde han sido estudiados y analizados hasta ahora.

Se descubrieron dieciocho huesos: trece vértebras, cuatro costillas y un fragmento de un hueso de la cadera. A partir de aquí, y gracias al estudio y a las simulaciones, se han podido averiguar muchísimas cosas. El animal, al parecer, era un basilosàurid, una familia extinguida de cetáceos primitivos, y tenía unos huesos gigantescos y mucho y muy densos, con las cavidades internas llenas, cosa que le debía de dar control de su flotabilidad en aguas poco profundas, uno salvo que también han desarrollado los manatís.
Menos largo que una ballena azul pero mucho más pesando
La reconstrucción del animal, pero, ha estado el que ha dado las sorpresas más grandes. Normalmente, este proceso de imaginar la forma y la masa de un ser a partir de los restos fósiles se hace comparándolas con la estructura y la mecánica de especies existentes. Al hacerlo, los científicos concluyeron que, si bien lo ‘Perucetus’ no debía de ser extremadamente largo –entre 17 y 20 metros ante los 27 de una ballena azul–, podría haber llegado a las 320 toneladas, a pesar de que los investigadores proponen una cifra mediana de 180.

Si bien las ballenas azules más pesadas que se han visto nunca se movían en tonelajes parecidos, los investigadores señalan que hay que tener en cuenta que, por el que se sabe, el ejemplar de ‘Perucetus’ encontrado no era ni especialmente gordo ni especialmente pequeño sino que debía de ser, de medida mediana. Así pues, un animal realmente gordo de esta especie debía de ser, de largo, más pesado que las ballenas azules más gordas.
