Un nuevo estudio de la Universidad de Barcelona ha logrado encontrar un nuevo factor en el desarrollo de la enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica, la más frecuente en el mundo. En un comunicado destacan que «la proteína ENT1 permite que entren en la célula pequeñas moléculas esenciales para el funcionamiento de las células del hígado» y señalan que los resultados del estudio «abren la puerta a explorar futuras terapias».
Los investigadores llevaron a cabo experimentos con ratones con ENT1 y sin ella, y pudieron comprobar que había una relación entre este transportador, los niveles de nucleósidos y la aparición de las alteraciones características de la enfermedad. Según destacan los autores del estudio «los resultados muestran que la deficiencia de ENT1 reduce los niveles de adenosina en el hígado y protege a los animales ante la inflamación, la fibrosis y la acumulación excesiva de grasa en este órgano. Además, los ratones sin ENT1 presentan una mejor tolerancia a la glucosa y una mayor sensibilidad a la insulina, lo que apunta que los efectos del transportador podrían ir más allá del hígado y afectar al metabolismo global del organismo».
En el caso del análisis en pacientes, los resultados muestran que «la expresión hepática de ENT1 varía a lo largo de la MASLD», siendo más elevada en las fases iniciales de la enfermedad, pero que según avanza la afectación va disminuyendo. «Esto sugiere que este transportador está regulado de manera diferente según el estadio de la patología», señalan los autores del estudio, quienes añaden que «la mayor expresión de ENT1 en las fases iniciales podría contribuir a transportar e internalizar la adenosina en el hígado, lo que estaría en sintonía con la aparición y la progresión inicial de la enfermedad».

ENT1
La proteína ENT1 es una proteína que actúa dentro del cuerpo permitiendo que entren en la célula pequeñas moléculas esenciales para el funcionamiento de las células del hígado. ENT1 es una proteína transportadora que regula la entrada a través de la membrana plasmática de las células de pequeñas moléculas llamadas nucleósidos, y por eso juega un papel clave en la aparición de la enfermedad.
