La industria del deporte de élite es una de las que más dinero mueve en todo el mundo. Una industria en la que juega un papel fundamental la preparación física, pero en la que la mente también es un activo fundamental. Un nuevo estudio liderado por la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y que ha contado con la participación de investigadores de la Universidad de Málaga, la University College de Londres (Reino Unido) y el Research Institute de Varsovia (Polonia), muestra cómo la mente se activa de forma clara en los días de partido o competición. Los investigadores señalan que en día de partido o competición los niveles de cortisol de los deportistas de élite se disparan en un 82,1% solo al levantarse, un dato que contrasta con el de un día normal, en el que los niveles de cortisol al despertar solo aumentan un 24,7%.
En la investigación los investigadores analizaron las muestras de saliva de 190 atletas de élite de diversas disciplinas europeas y mostraron que la respuesta del cortisol al despertar (CAR, por sus siglas en inglés) es un mecanismo neuroendocrino que juega un papel fundamental en la movilización de energía y pone el cuerpo en estado de alerta y hace que comiencen a funcionar el sistema metabólico y nervioso.
Encender los motores antes de la carrera
Según señalan los autores del estudio, el hallazgo del estudio muestra que el CAR no es una reacción al estrés, sino que es un mecanismo que tiene el cuerpo para adaptarse y preparar el ‘motor’ del cuerpo ante una situación en la que tendrá demandas exigentes a nivel mental y físico. Los investigadores destacan que «la respuesta al despertar del cortisol (CAR) representa un mecanismo anticipatorio para prepararse para las demandas futuras», una respuesta que no discrimina entre los deportes analizados sino que este aumento de energía del cuerpo solo al levantarse se da «en mañanas de competición en deportistas de élite, compatible con procesos anticipatorios y potenciales influencias relacionadas con el entrenamiento». Además, los autores del estudio detallan que este aumento apenas hay diferencia entre deportes de equipo y los individuales, «sugiriendo un patrón de CAR relativamente consistente en todos los deportes jugados en cuanto a la élite».

Los autores del estudio señalan que la reacción en las mañanas de competición se muestra multidisciplinariamente y esto es por una reacción del cuerpo, ya que es «una combinación de estrés anticipatorio y, en menor grado, influencias relacionadas con el entrenamiento». Sí que destacan, sin embargo, que hay diferencia entre el nivel de práctica, ya que hay un aumento más elevado del CAR en aquellos deportistas de nivel élite en comparación con los deportistas amateur, un hecho que atribuyen a que en el caso del «deporte de élite, el perfil de CAR puede ofrecer una herramienta práctica para evaluar la preparación competitiva».
