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El litoral metropolitano norte pierde 180.000 m3 de arena y un 34 % de superficie de playas

El monitoreo de las playas metropolitanas es necesario para planificar su gestión y encontrar la mejor manera de distribuir equipamientos, ubicar puntos accesibles y conservar las zonas dunares o protegidas.

Desde 2001, el Servicio de Playas del AMB mide cada mes la anchura del litoral en 100 puntos para facilitar la gestión de las playas. A partir de 2012, los gestores de playas detectaron un cambio evidente: comenzaron a producirse temporales más fuertes o con más afectación, así como importantes pérdidas de superficie de playas por regresión de la arena (hasta entonces puntuales).

Con el objetivo de monitorear mejor estas pérdidas de arena, la sección de Cartografía del AMB realizó vuelos fotográficos con sensores LIDAR para conocer en detalle la topografía y evolución de la arena. Se disponen de los resultados de tres vuelos (2013, 2017 y 2022) con alta densidad de puntos, hasta 50 por metro cuadrado, con los cuales se ha podido estudiar la evolución desde 2012 hasta 2022. Esta metodología consiste en sobrevolar las playas metropolitanas con un avión equipado con un sensor LIDAR, con el que se obtienen nubes de puntos 3D que permiten elaborar modelos digitales del terreno de gran precisión. La comparación de los modelos de los diferentes años ayuda a realizar el seguimiento del volumen de arena de cada una de las playas y del conjunto.

En la celda sedimentaria de la zona norte del litoral metropolitano, entre el puerto Fórum y el puerto del Masnou, la pérdida es de unos 180.000 m3 de arena y un 34 % de la superficie. La artificialización de la costa y la presencia de puertos deportivos han cortado o frenado la llegada de arena, que en la costa catalana es empujada por una corriente constante de agua de noreste a suroeste que recorre todo el litoral catalán. En cambio, cada vez que hay un temporal, una parte de la arena es arrastrada hacia el sur y otra hacia profundidades de las que ya no puede regresar, de modo que el balance es muy negativo. El AMB valora esta pérdida anual en 40.000 m3 en la zona norte.

Las afectaciones se van extendiendo de norte a sur, con una pérdida casi total de las playas de Montgat. Posteriormente, comenzaron a desaparecer las playas de Badalona, como la de la Barca Maria, en 2023.

Entre 2021 y 2024, el AMB pudo comparar los resultados de las topobatimetrías efectuadas por la entidad para monitorear la evolución del litoral. La tendencia se acelera en la zona norte, y de manera más importante en Badalona, con una reducción de 38.000 m3 en cuatro años.

La dinámica de Barcelona es diferente de la del litoral metropolitano norte y se puede considerar como una celda diferenciada: no se producen entradas de arena, excepto por las aportaciones anuales del dragado de la bocana de Port Ginesta. Sin embargo, la reducción de la playa también es importante, con un 29 % en volumen y superficie. Las playas del norte del municipio son las más afectadas.

En la celda sedimentaria del delta del Llobregat tampoco hay entrada natural de sedimentos al sistema. La ampliación del puerto y la canalización de la desembocadura del río Llobregat provocaron una desconexión total entre el sistema sedimentario y el litoral, ya que los escollos descienden a mucha profundidad y producen una «trampa» para los sedimentos, que quedan atrapados. De manera artificial, el puerto de Barcelona, en cumplimiento de la declaración de impacto ambiental, aporta 100.000 m3 de arena anuales, sobre todo a las playas del Prat, y en menor medida a las de Gavà. A pesar de esta aportación acumulada de 1.000.000 m3 en 10 años, las pérdidas de volumen son de 430.000 m3, y el AMB calcula una pérdida anual de 160.000 m3.

Gracias a la evolución de las herramientas cartográficas y la colaboración de la sección de Cartografía del AMB, a partir de 2021 se han podido realizar topobatimetrías del litoral. Este hecho ha permitido conocer la evolución de la superficie de playa emergida y sumergida y, también detectar el incremento de pérdidas en volumen y superficie de arena de las playas.

Frente a esta situación de regresión estructural grave, es imprescindible y urgente realizar una actuación global desde todas las administraciones competentes para salvar las playas y proteger las infraestructuras y zonas urbanas. Estas son algunas de las intervenciones pendientes por parte del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO):

  • Redacción y ejecución del proyecto de renaturalización de los terrenos de la costa de las Tres Chimeneas entre Sant Adrià de Besòs y Badalona.
  • Redacción y ejecución del proyecto de protección y estabilización de las playas de Montgat.
  • Mejora del aprovechamiento de la arena dragada del puerto del Masnou y aportación de arena a las playas de Montgat.
  • Redacción y ejecución del proyecto de protección y estabilización de las playas de Badalona.
  • Construcción del nuevo colector de Llevant, entre Sant Adrià de Besòs y Badalona.
  • Redacción y ejecución del proyecto de creación de alternativas para proteger y estabilizar las playas del delta del Llobregat en los municipios de Castelldefels, Gavà, Viladecans y el Prat de Llobregat.
  • Dragado de la arena de las bocanas de los puertos de la Generalitat de Catalunya en el Masnou, Sant Adrià de Besòs y Port Ginesta, y aportación a playa seca.
  • Desconstrucción del antiguo colector de Llevant.
  • Aceleración de la tramitación ambiental para el dragado de yacimientos de arena de la zona del Besòs como área de extracción futura para la aportación a playas, tanto del delta del Llobregat como de la zona norte.
  • Revisión de la declaración de impacto ambiental (DIA) de la ampliación del puerto de Barcelona, ya que no está cumpliendo sus objetivos y es necesario adaptarla a la situación actual, e incorporación en la gestión de todas las administraciones afectadas.

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