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Así se adaptan las playas metropolitanas a fenómenos meteorológicos extremos

La gestión de playas del AMB ha requerido especializarse en fenómenos meteorológicos extremos y cambios repentinos, tanto por temporales marítimos, como por precipitaciones o viento. La gestión integral de las playas se basa en cuatro acciones principales: planificación, prevención, seguimiento y reacción, que aglutinan las intervenciones previas a los temporales, durante el episodio y a posteriori. Las actuaciones previas tienen el objetivo de reducir las afectaciones del fenómeno meteorológico sobre el terreno, especialmente en el mobiliario y los equipamientos. La retirada de estas instalaciones o su recolocación implica una disminución de la vulnerabilidad ante el oleaje, lo que reduce los daños. El seguimiento de los temporales durante el proceso implica también una reducción de riesgos para la población, ya que el AMB señaliza elementos o mobiliario dañados que puedan suponer un peligro para los usuarios. Y finalmente, la reacción a posteriori consiste en reconstruir y reparar con la máxima agilidad posible los desperfectos que haya provocado el temporal, tanto en lo que respecta al mobiliario fijo como a la limpieza de elementos y residuos que hayan quedado en la arena.

La evolución y el comportamiento de los temporales son factores clave para la planificación y la logística de las playas metropolitanas. Las principales particularidades son las siguientes:

  • • Existencia de temporales fuera de la época tradicional, con episodios de oleaje importantes a principios de otoño o a mitad de la primavera.
  • • Coexistencia y alternancia entre días extremadamente cálidos sucesivos con episodios de oleaje y viento significativos.
  • • Cambio de tendencia importante de los temporales, con dominio de episodios de garbí más que de levante (excepto este 2025-2026, en que han predominado las situaciones de levante).
  • • Disminución de la frecuencia de las corrientes de NE/SW, que son las que aportaban sedimentos a las playas.
  • • Incremento de las precipitaciones de fuerte intensidad y aumento del número de lluvias torrenciales derivadas del calentamiento del mar.
Afectaciones de la borrasca Harry en las playas metropolitanas. Playa de la Barceloneta, en Barcelona, después del temporal de levante de Navidad y San Esteban. Pérdida de arena y retroceso de la línea de costa. | AMB
Afectaciones de la borrasca Harry en las playas metropolitanas. Playa de la Barceloneta, en Barcelona, después del temporal de levante de Navidad y San Esteban. Pérdida de arena y retroceso de la línea de costa. | AMB

El AMB ha vigilado de cerca los temporales de lluvia, viento y mala mar, para llevar a cabo tareas preventivas y actuaciones de reparación a posteriori:

  • • Monitoreo del oleaje por si era necesario desmontar pasarelas, señales y otros elementos.
  • • Apertura de colectores de aguas pluviales hacia el mar para evitar inundaciones en las mismas playas y en zonas urbanas debido a la imposibilidad de que el agua drenara correctamente hacia el mar.
  • • Retirada de algunos tramos de pasarelas de acceso más expuestas al oleaje.
  • • Señalización de elementos o mobiliario dañados o rotos durante el episodio de oleaje.
  • • Recogida de residuos derivados del aumento de los ríos Besòs y Llobregat y de rieras (Canyars, Remolar, etc.). Las lluvias continuadas han dejado diariamente muchos residuos en las playas metropolitanas, especialmente en las del Prat de Llobregat, Sant Adrià de Besòs, Badalona y Montgat. Han llegado muchas cañas y madera, que se han separado del resto de residuos y se han recuperado —a través del protocolo de valorización ambiental— para llevarlos a una planta de compostaje del AMB. También han llegado muchos residuos derivados de la actividad humana, como toallitas, plásticos, latas o neumáticos.
  • • Retirada de las barquetas de San Pedro. Se trata de colonias de hidrozoos, pequeños pólipos que viven en mar abierto y que el viento, las corrientes marinas y los temporales arrastran hacia las playas. La sucesión de temporales del 2025 ha producido una llegada extraordinaria de estas colonias gelatinosas desde que se tienen registros de la gestión integral de las playas. En las playas abiertas al público, estos organismos se retiran con cribadora una vez se secan. En las playas de los espacios naturales protegidos, los restos no se retiran, ya que se descomponen y se integran dentro del ecosistema.

Tanto las tareas preventivas como las actuaciones de restauración posteriores se llevan a cabo con la información que proporcionan los organismos oficiales: avisos del Servicio Meteorológico de Cataluña (Meteocat), la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y Protección Civil de la Generalitat.

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