La energía es el pilar de la actividad económica e industrial en todo el mundo. Esta energía, sin embargo, tiene una producción y, por lo tanto, un costo que se convierte en uno de los principales factores que condicionan la competitividad de las empresas que necesitan un gran consumo de electricidad para desarrollar su actividad. Desde el estallido de la guerra en Ucrania y, posteriormente, la guerra en Irán, la energía, ya sea en formato eléctrico, gas o combustibles, ha estado inmersa en un caos completo con una marcada volatilidad de los precios, el encarecimiento de los derechos de emisión y el avance de la transición energética; unos aspectos que hacen que la gestión eficiente del consumo eléctrico se convierta en un aspecto fundamental para las empresas de todo el mundo y, naturalmente, en Cataluña.
Ante esto se impulsan medidas como las ayudas a consumidores electrointensivos y la compensación de costos indirectos de CO₂, diseñadas para aliviar la carga económica asociada al consumo eléctrico y apoyar a las empresas más expuestas a estos costos para mitigar el impacto de estos factores externos.
¿Qué son estas ayudas y cómo se puede acceder a ellas?
Estas ayudas a consumidores electrointensivos son instrumentos de apoyo dirigidos a empresas industriales con un elevado consumo de electricidad, sobre todo aquellas en las que su actividad empresarial depende de procesos productivos intensivos en energía y que operan en mercados altamente competitivos.
¿Qué buscan estas ayudas?:
- Reducir el impacto del costo eléctrico sobre la actividad productiva.
- Mejorar la competitividad de la industria.
- Evitar la deslocalización de actividades intensivas en energía.
Unas ayudas que en los últimos años se han reforzado gracias al incremento de los presupuestos públicos destinados a estas ayudas para poder disminuir el impacto del mercado eléctrico sobre la industria.
¿Cómo acceder a estas ayudas?
Para poder acceder a estas ayudas no solo cuenta el volumen de consumo eléctrico sino que hay aspectos como la correcta clasificación de la actividad, la verificación de los consumos, la normativa autonómica aplicable o la preparación de la documentación son determinantes para evitar errores, retrasos o incluso la pérdida de la ayuda los cuales tienen un impacto directo sobre las empresas.
Para acceder a estas ayudas se solicita que las empresas cumplan requisitos técnicos y energéticos como:
- Un nivel mínimo de consumo eléctrico anual.
- Una elevada intensidad energética en el proceso productivo.
- El cumplimiento de determinados compromisos en materia de eficiencia energética.
Unas ayudas, pero, que no solo conllevan un derecho sino que también tienen sus deberes. Acceder a las ayudas también hace que las empresas tengan que alcanzar compromisos relacionados con:
- La aplicación de medidas de eficiencia energética.
- La reducción progresiva del impacto ambiental de la actividad.
- El mantenimiento de la actividad productiva y del empleo.

Costos indirectos de CO₂: se pueden compensar si tienes la huella bajo control
Aunque no emita CO₂ directamente, toda empresa recibe el impacto del régimen europeo de comercio de derechos de emisión, ya que afectan el precio de la corriente eléctrica que necesita la actividad industrial. Pero hay mecanismos de compensación para reducir este impacto, que evitan la fuga de carbono hacia mercados menos exigentes y, sobre todo, tienen el objetivo de facilitar la actividad realmente productiva en un entorno donde las regulaciones son cada día más complejas.
Pero hay una cuestión que es fundamental para poder acceder a las ayudas y a los mecanismos de compensación de los costos indirectos: la huella de carbono. Es necesario tener al día el cálculo del impacto ambiental de la actividad de la empresa, justificar actuaciones de mejora energética y anticiparse a futuras nuevas exigencias del marco regulador.
El papel de los certificados de ahorro energético o CAE
Uno de los otros aspectos que cabe destacar es que las empresas que hayan implementado medidas de eficiencia energética para cumplir con los compromisos asociados a las ayudas pueden generar certificados de ahorro energético (CAE) y permite optimizar el acceso a las ayudas públicas mejorar la eficiencia real de la empresa y maximizar el retorno económico de las inversiones energéticas.
¿Pero esto en qué se traduce para las empresas? Los beneficios empresariales de las ayudas electrointensivas y la compensación de CO₂ aportan ventajas claras para las empresas industriales:
- Reducción del costo energético y eléctrico.
- Mejora de la competitividad en mercados nacionales e internacionales.
- Mayor capacidad de planificación energética a medio y largo plazo.
- Incentivo a la inversión en eficiencia energética.
- Alineación con los objetivos de sostenibilidad y descarbonización.
¿Cómo ayuda Nieves Energía a las empresas?
Desde Nieves Energía ponen al alcance de las empresas un servicio integral de gestión de ayudas a consumidores electrointensivos y compensación de costos indirectos de CO₂, que va más allá de la mera tramitación administrativa en el cual se hace un gran análisis de la actividad empresarial, la CNAE, los consumos energéticos y el marco autonómico aplicable, a través de estos aspectos se puede preparar con rigor la documentación y poder hacer un seguimiento exhaustivo de los plazos y enmiendas para poder reducir significativamente los errores que puedan hacer caer la ayuda. «Las ayudas a consumidores electrointensivos y la compensación de costos indirectos de CO₂ son herramientas clave para mitigar el impacto del precio de la energía en la industria. Más allá del apoyo económico, estos mecanismos impulsan la eficiencia energética, la reducción de emisiones más estratégica del consumo eléctrico», destacan desde Nieves.
