La supervivencia de las mujeres tras sufrir una muerte súbita cardíaca es prácticamente la mitad de la registrada en los hombres. Esta es la principal conclusión de un estudio elaborado por el Sistema de Emergencias Médicas de Cataluña (SEM), en colaboración con varias instituciones médicas y académicas catalanas. La investigación, publicada recientemente en la revista científica Resuscitation Plus, analizó 639 casos de muerte súbita cardíaca registrados entre 2014 y 2017 dentro del Registro de Paradas Cardíacas y Muerte Súbita de Cataluña (RAIMCAT), de los cuales 191 correspondían a mujeres.
Los resultados muestran una supervivencia del 4,2% en las mujeres frente al 9,9% en los hombres, además de diferencias en la edad de los pacientes, los ritmos cardíacos iniciales y las causas de la parada. La investigación demuestra que la muerte súbita cardíaca no es una patología homogénea entre la población y que el sexo determina significativamente tanto la probabilidad de supervivencia como el perfil clínico de los pacientes.
Según los investigadores, estas diferencias biológicas y asistenciales condicionan la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de urgencia. «La muerte súbita cardíaca no se manifiesta igual en mujeres y hombres. Entender estas diferencias es esencial para adaptar las estrategias preventivas, los protocolos asistenciales y aumentar las posibilidades de supervivencia», subraya el doctor Youcef Azeli, investigador principal del estudio en el SEM.

Un perfil clínico y asistencial diferenciado
El estudio ha analizado de forma detallada 639 casos de muerte súbita cardíaca extrahospitalaria atendidos en Cataluña entre los años 2014 y 2017, de los cuales 191 correspondían a mujeres (un 29,9% del total) y 448 a hombres. Más allá de la cifra de mortalidad, el trabajo pone de manifiesto diferencias cruciales en la manifestación y la atención de la parada cardíaca según el sexo. Por un lado, las mujeres presentan en menor medida ritmos cardíacos considerados «desfibrilables» –aquellos en los que está indicado aplicar una descarga eléctrica con un desfibrilador externo para restablecer el pulso–.
En concreto, tan solo un 21% de las mujeres afectadas presentaban este tipo de ritmo cuando llegaron los equipos de emergencia, una cifra que contrasta con el 36% registrado en el caso de los hombres. Por otro lado, la investigación revela que las mujeres recibieron menos intentos de reanimación cardiopulmonar. Esta diferencia asistencial está directamente vinculada al tipo de ritmo inicial detectado y a la percepción clínica durante la valoración inmediata del episodio. Asimismo, el estudio constata diferencias significativas en la edad en que se produce la parada, los factores desencadenantes y los antecedentes clínicos previos entre ambos sexos.
Seguimiento cardiovascular y medicación psicotrópica
Los autores de la investigación enfatizan que la incorporación de la perspectiva de género en las patologías cardiológicas agudas es urgente e indispensable para diseñar estrategias diagnósticas y terapéuticas más eficaces. En este sentido, la investigación subraya la importancia de efectuar un seguimiento cardiovascular más riguroso mediante electrocardiogramas de control, especialmente para evaluar el llamado «intervalo QT».
El estudio hace una advertencia especial sobre las mujeres en tratamiento con fármacos psicotrópicos, especialmente cuando estos se combinan con el consumo de alcohol, un factor de riesgo que puede desencadenar la parada cardíaca súbita. Con estos resultados, el SEM y las instituciones colaboradoras hacen un llamado a adecuar la práctica clínica y la formación de los equipos de salud para identificar de una manera más precoz y precisa los síntomas atípicos de las enfermedades cardíacas en las mujeres.
