Los pangolines, que se hicieron mundialmente conocidos cuando se los acusó » de ser el origen de la pandemia de Covid-19, son unos animales sorprendentes. Son los únicos mamíferos que tienen el cuerpo completamente cubierto de escames duras de queratina, el material de nuestros cabellos y uñas, y como que las tienen directamente conectadas a la piel, pueden hacerse una bola muy rápidamente. Esta capacidad, justamente, ha despertado el interés de un equipo de ingenieros, que se ha inspirado para diseñar un robot para uso médico que ha estado presentado en un artículo en ‘Nature Communications’.
Un robot que puede hacerse una bola y emitir calor
Los investigadores, del Departamento de Inteligencia Física del Instituto Max Planck de Sistemas Inteligentes de Stuttgart, en Alemania, cogieron el pangolín como modelo para crear un robot flexible hecho de componentes blandos y duros que, como el animal, se puede convertir en una esfera en un cerrar y abrir de ojos y que, además, tiene la capacidad de emitir calor cuando es necesario. Solo medeix dos centímetros de longitud y, como los pangolines, tiene dos capas: una de blanda, hecho de un polímero con partículas magnéticas; y una de dura con piezas de metal en capas superpuestas. Así, a pesar de que sus componentes son sólidos, es blando y flexible y se puede usar en el interior del cuerpo humano.

Podría transportar fármacos y también hacer intervenciones en el interior del cuerpo
Exponiendo el robot en un campo magnético de baja frecuencia, los investigadores pueden hacer que se haga una bola y moverlo adelante y atrás como quieran. Los elementos de metal sobresalen como las escamas de los pangolines y no causan daños al tejido del alrededor y, una vez se ha encogido, el robot puede transportar partículas, como por ejemplo medicinas. Es por eso que los investigadores esperan que, en el futuro, una máquina tan pequeña pueda viajar por el sistema digestivo de los pacientes, por ejemplo.
Además de esto, también hay la ventaja que, cuando se expone en un campo magnético de alta frecuencia, el robot puede calentarse hasta 70 °C, y esta energía termal puede servir para tratar casos de trombosis, parar hemorragias o incluso retirar tejido tumoral. Un dispositivo como este podría moverse lliuremen por dentro de un organismo y aplicar calor donde fuera necesario, de forma que, a pesar de que acaba de ser presentado, ya se ha convertido en toda una promesa para la medicina del futuro.

