Un par de ingenieros de materiales de la Universidad Cornell, en los Estados Unidos, han creado un pequeño robot que se mueve gracias a explosiones. Inspirado en los insectos, este widget de cuatro patas no solo puede andar y saltar sino que, además, puede cargar pesos hasta 22 veces superiores al suyo, tal como explican sus inventores en un artículo publicado en la prestigiosa revista ‘Science’.
Unos pistones que parecen tambores
El funcionamiento del robot se basa en la acción de pistones muy pequeños que tienen una apariencia relativamente parecida a la de un tambor: son cilindros vacíos con una silicona elástica en un extremo. Los investigadores colocaron cuatro en las ‘patas’ del robot para hacerlo funcionar. Cuando se quiere que se mueva o bien que salte, se introduce un flujo de metano y oxígeno en cada pata y después una chispa proveniente de una batería eléctrica. Así se produce una pequeña explosión, y la goma elástica se deforma. Un funcionamiento, pues, que podríamos comparar a los de los pistones de un motor de combustión.

En este caso, pero, las explosiones se producen tan rápidamente que no hay peligro que la goma se queme ni que sufra daños de ningún tipo. El que sí que hacen, en cambio, es dar al robot una propulsión más que considerable: además de permitirle llevar hasta 22 veces su propio peso, puede saltar a una altura de hasta 56 centímetros. Una demostración sorprendente del que pueden hacer los pistones de energía química en la robótica y, especialmente, en las máquinas de medida pequeña.
Un nuevo paso adelante en un campo que será muy importante en el futuro
Este tipo de robots, pequeños y ligeros pero a la vez fuertes y capaces de recorrer distancias largas, algún día podrían servir para comprobar el buen estado de hábitats naturales, observar especies amenazadas y también participar en operaciones de investigación y rescate de personas desaparecidas, entre otros. A pesar de que en este caso todavía haría falta fuerza desarrollo, puesto que no puede funcionar desconectado de un suministro de gas y electricidad, sus creadores esperan que, en el futuro, este problema se pueda resolver.

