La decisión de prolongar la vida de la central nuclear de Almaraz por parte del gobierno español abrió la caja de Pandora y el debate sobre el futuro de las nucleares en el estado español y Cataluña. Una Cataluña que, precisamente, según un informe técnico de la ONG Renovem-nos no está preparada para poder cerrar la central nuclear de Ascó I en el año 2030, si el despliegue de las renovables se mantiene en el nivel actual. De hecho, alertan que sería necesario acelerar un 230% el despliegue de las renovables para poder cubrir la falta de electricidad generada por el cierre nuclear y, en caso de no lograrlo, se debería aumentar las importaciones de electricidad o sustituir la energía nuclear por la utilización de gas.
En el documento alertan que Ascó I generó entre los años 2020 y 2025 el 18% del consumo eléctrico del país, que equivaldría a 7,8 TWh anuales, mientras que las energías renovables previstas para 2030 solo llegarían a cubrir 4,22 TWh anuales; es decir, que se quedaría corta. De hecho, aseguran que «es viable» poder cerrar Ascó I, pero que el cierre se produciría sin tener las energías renovables preparadas para asumir la carga energética y sin las infraestructuras necesarias para poder afrontar un impulso de las energías renovables.

El gas como alternativa
Los autores del informe alertan que el cierre de las nucleares sin una estructura de las renovables bien preparada para hacer la transición energética, una falta de preparación y generación con renovables, haría que Cataluña tuviera que recurrir al gas, ya que, si el país mantuviera las importaciones aproximadamente en los 7,15 TWh registradas en 2025, los ciclos combinados tendrían que generar unos 10,2 TWh anuales. Una cifra, sin embargo, que a pesar de que aportaría energía no sería compatible con el compromiso para reducir las emisiones tal como se acordó en los presupuestos de carbono.
La utilización del gas en Cataluña en lugar de la nuclear, ante la falta de las renovables, supondría que con la actual generación de gas el saldo importador aumentaría hasta unos 11,37 TWh anuales; lo cual aumentaría la dependencia energética del gas.
