Un nuevo informe de las Naciones Unidas, el primero que hace un ‘inventario global’ de los esfuerzos hechos contra el cambio climático, concluye con la petición de una «descarbonización radical» como única manera de conseguir frenarlo. El documento, si bien reconoce los progresos hechos por mucho países en la hora de reducir las emisiones, los considera insuficientes y cree que hay que aumentarlos muchísimo, sin ni siquiera contar con las tecnologías de retirada de carbono, para lograr los objetivos que la humanidad necesita.
Un documento de cara a la COP28
Este documento, que será muy importante para los líderes políticos que se reunirán el próximo noviembre en la cumbre COP28, que tendrá lugar a Dubai (Emiratos Árabes Unidos), es el fruto de dos años de esfuerzos de un equipo de expertos a quienes la ONU encargó que analizaran las promesas hechas el 2015 por los firmantes de los Acuerdos de París y evaluaran sus esfuerzos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, para adaptarse al cambio climático y también para movilizar tanto dinero como otros recursos para ayudar los países más pobres a enfrentarse a la crisis.

Hace falta una «transformación sistémica»
Para remarcar la necesidad de una respuesta conjunta y global a este problema, al informe no aparece señalado ningún país por no hacer suficientes esfuerzos. Además, como hemos visto, reconoce que se han hecho progresos muy importantes a la vez que, sin embargo, remarca que las previsiones de aumento de las temperaturas este siglo continúan mucho por sobre de los límites establecidos a París y que, por lo tanto, hay que ser mucho más ambiciosos y lograr el que denominan una «transformación sistémica».
Esto quiere decir cambiar completamente algunos aspectos claves de nuestras sociedades: cómo obtenemos energía, sí, pero también como trabajamos, como conseguimos alimentos y como viajamos. Para conseguir todo esto, afirma el documento, hace falta que los gobiernos se pongan en marcha y a la vez se aseguren que sus acciones no queden en nada por otras políticas o inversiones que ellos mismos lleven a cabo. La idea de fondo es que, si no cambiamos las sociedades por evitar lo peor del cambio climático, el peor del cambio climático cambiará las sociedades por nosotros y de maneras inesperadas y muy negativas.

Cambios importantes a todos los niveles
El informe pide claramente que las energías renovables se desplieguen mucho más rápidamente que hasta ahora pero también que, en el caso de los combustibles fósiles, se eliminen todos aquellos que no capturen el carbono que producen. En este sentido, también se pone un énfasis muy especial en la movilidad eléctrica, si bien a la vez que apunta a la necesidad de cambiar las dietas para hacerlas más sostenibles, la reducción del derroche alimentario y el cambio a una agricultura más sostenible como procesos que pueden marcar una diferencia importante.
Por otro lado, este ‘inventario’ también se fija en que se ha hecho en el camino de la adaptación al cambio climático y para ayudar los países que necesitan financiación para hacer los cambios necesarios, que a menudo son a la vez quienes más sufren la crisis y quienes menos capacidad económica tienen para hacer frente. En este sentido, el documento pide más financiación y más recurso para para ayudarlos a construir un futuro mejor y más seguro también para ellos.

