Los humanos modernos recordamos el Sáhara como un paisaje árido con zonas que reciben muy poca agua a lo largo del año. Hace unos 10.000 años la situación era completamente diferente, puesto que varias pinturas rupestres y fósiles señalan que fue una zona habitada por animales y humanos en un entorno mucho más húmedo. Ahora, un ciclón extratropical golpeó durante el 7 y 8 de septiembre el desierto no polar más grande del mundo e hizo que el MODIS (Moderate Resolution Imaging Spectroradiometer) del satélite Tierra de la NASA grabara imágenes de cómo anegó grandes extensiones sin árboles del Marruecos, Argelia, Túnez y Libia, zonas donde hay una pluviometría muy escasa.
Moshe Armon, profesor titular del Instituto de Ciencias de la Tierra y la Universidad Hebrea de Jerusalén, señala que «a pesar de que cierto grado de lluvia en esta región se produce cada verano, el que es único este año es la participación de un ciclón extratropical».
De marrón a verde en un mes
Las dos imágenes de satélite de la NASA muestran un gran cambio en solo un mes. Entre el 14 de agosto y el 10 de septiembre los terrenos se llenaron de agua, tiñendo las imágenes de moratón y verde, rememorando el pasado del Sáhara. La combinación de luz visible e infrarroja muestra de color oscuro y moratón claro las zonas del Sáhara que están cubiertas por el agua.

El análisis preliminar señala que se produjeron decenas de acumulaciones de lluvia superiores a los 200 mililitros en las zonas afectadas, cifras que casi equivalen a las que acumula la región en un año. El profesor Armon destaca que «el que también es fascinante es que los lagos normalmente secos del Sáhara se están llenando a causa de este acontecimiento».


