Cataluña ha pasado de tener registros históricos de nieve a estar por debajo de la media en solo tres meses. Durante el invierno las nevadas llegaron a dejar grosores superiores a los 6 metros rompiendo todos los récords históricos. Una nieve que no se ha transformado, del todo, en agua hacia los embalses y la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) alerta que hay unos 200 hectómetros cúbicos de agua, cifra que supone estar por debajo de la media.
Según los expertos este cambio de un año para otro y la desaparición de la nieve de Cataluña llega por culpa de las altas temperaturas registradas el mes de abril, unas temperaturas que han provocado el proceso de sublimación, proceso que hace que la nieve se convierta en vapor sin pasar por el estado líquido.
En declaraciones recogidas por la ACN el responsable de Meteopirineus, Albert de Gràcia, ha señalado que la nieve que se ha perdido ha sido por evaporación a causa del calor de abril y por los reiterados episodios de viento. Una sublimación, sin embargo, que no ha acabado con todas las reservas de nieve, ya que de Gràcia asegura que todavía hay mucha nieve en las montañas y si no se hubieran registrado temperaturas extremadamente altas en abril la cifra de nieve también alcanzaría registros históricos en el mes de mayo.

El deshielo se detiene
La variación de temperaturas ha hecho que el medio ambiente haya visto como estas se han normalizado. De hecho, las temperaturas han llegado a situarse por debajo de la media en partes del Pirineo. Una normalización de temperaturas que ha hecho que se haya frenado el deshielo avanzado registrado durante el mes de abril. Los expertos señalan que la nieve ha vuelto a ser visible en cotas altas y se pueden registrar nuevas nevadas en cotas de 1.400 metros.
