Este verano Cataluña sufrió varias olas de calor completamente encadenadas. Olas de calor que han provocado que este verano de 2026 el país haya registrado los niveles más altos de ozono troposférico -el ozono que se encuentra en las capas bajas de la atmósfera y que se forma a partir de la reacción de otros contaminantes como los óxidos de nitrógeno desde 2019. Los últimos datos de la campaña de vigilancia del Departamento de Territorio en el mes de julio fue el período en el que más episodios se han notificado con 65 veces en las que se han superado los umbrales de protección a la población.
En total durante este verano se han superado 113 veces los umbrales de protección a la población -marcado en 180 microgramos por metro cúbico- y dos en el umbral de alerta, fijado en 240 microgramos por metro cúbico. Una situación de superación de los umbrales la cual alcanzó su nivel más crítico en Badalona el 9 de julio, cuando se registró una concentración de 269 microgramos por metro cúbico. Una estación de Badalona que acumuló el ‘récord negativo’, ya que en esta misma estación, también el mismo 9 de julio se registró la segunda superación del umbral de alerta de este verano. En la llanura de Vic es donde se registraron más casos (51), seguido del área de Barcelona (19), el Penedès-Garraf y el Camp de Tarragona (10).

Una tendencia mundial
Los datos en Cataluña han seguido las huellas de los publicados por el Servicio de Cambio Climático de Copernicus de la Unión Europea en el cual se alertaba que más de un tercio del mundo estuvo expuesto a niveles nocivos de ozono troposférico. Una Europa que vivió los mismos hechos que Cataluña, ya que las olas de calor recurrentes en Europa Central provocaron que aumentaran los niveles de ozono.
