Durante este año 2024 se han registrado un total de 4.356 parejas de gaviotas corsas (
De las parejas registradas en Cataluña, casi la mitad se pueden encontrar al delta del Ebro, a la punta del Cuerno y en las Salinas de la Cerrada, donde hay 2.523 parejas. Una cifra que implica que este año se han encontrado 46 parejas más que el año pasado. En cuanto al resto de gaviotas corsas, estas las podemos encontrar al puerto de Tarragona, al de Barcelona y en la Zona franca de Barcelona, donde encontramos 694, 845 y 294 parejas respectivamente.

La presencia de las gaviotas corsas a los puertos
El año 2015 fue lo primero en el cual se detectó la presencia de la gaviota corsa en espacios que están antropizados; uno de estos espacios son los puertos. Los puertos son lugares ‘ideales’ para las gaviotas, puesto que son lugares que pueden ser utilizados como refugios para curarse de las mayores amenazas que se pueden encontrar cómo son los depredadores. Además, los puertos son cerca de zonas de alimentación como podrían ser las plataformas continentales de los deltas o las áreas de trabajo de las diferentes flotas pesqueras.
En la Zona franca de Barcelona las parejas de gaviotas corsas se han consolidado, un hecho que también se ha podido observar a dos poblaciones costeras tan importantes como son Tarragona y Barcelona, la capital de Cataluña. En estas tres zonas se concentran el 42,08% de las parejas nidificantes de gaviotas corsas que se han identificado en Cataluña.
Las medidas de los puertos que han favorecido la presencia de parejas de gaviotas corsas
Al puerto de Barcelona las gaviotas corsas se han encontrado con la colaboración de la Autoridad Portuaria. Las acciones administrativas presas en esta infraestructura catalana han permitido que la colonia de gaviotas se haya incrementado en 521 metros lineales y que el 86,98% de las parejas críen con total seguridad en esta zona.

En el Puerto de Barcelona, además, se han instalado refugios para las gaviotas. Unos refugios que pueden ser piedras, vegetación o tubos, elementos que favorecen la nidificación de estos animales y estas ‘edificaciones’ se han ocupado en el 76,77% de los casos, beneficiando cerca de un centenar de parejas de gaviotas corsas que sin estos elementos, probablemente, no podrían haber anidado en este espacio.
