El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) es un patrón climático de origen natural que genera dos fenómenos climáticos extremos como son ‘El Niño’ y ‘La Niña’, las facetas cálidas y frías del ENOS. La llegada a finales de este 2026 y principios del 2027 de un ‘El Niño’ «sin precedentes» mantiene en vilo a los técnicos de la ONU y ha provocado que más de 600 expertos alerten que Cataluña no está preparada para enfrentar las posibles consecuencias derivadas de este fenómeno climático.
Cuando el ENOS se manifiesta provoca alteraciones destacadas de las temperaturas en las zonas centrales y orientales del Pacífico ecuatorial y también supone cambios en la atmósfera sobre el océano, un cóctel que pone en peligro a las poblaciones de las zonas más cercanas.
Qué es ‘El Niño’
El Niño es la faceta cálida del ENOS. Su aparición provoca temperaturas inusualmente cálidas de las aguas superficiales de las zonas central y oriental del Pacífico y comienza a generarse entre los meses de marzo y junio, dando paso a un fenómeno meteorológico que alcanza su máxima fuerza entre noviembre y febrero.
A pesar del posible alarmismo, los efectos que produce ‘El Niño’ no son siempre iguales y están sujetos a la intensidad y la duración del fenómeno y la época del año en la que se produzca. Además, no todas las regiones del mundo se ven afectadas por igual incluso dentro de la región donde más se espera su impacto, ya que hay diversos factores que pueden alterar los efectos de ‘El Niño’. Con todo y eso, desde la Organización Mundial de Meteorología (OMM) aseguran que un evento ENOS es relevante aunque sea débil, moderado, fuerte o muy fuerte.
La ONU alerta de un ‘El Niño’ “sin precedentes” y en Cataluña los expertos piden prepararse
La llegada de ‘El Niño’ este final de año llegará después de uno de los veranos más cálidos registrados, un hecho que puede suponer que sea gasolina para ‘El Niño’. De hecho, desde la ONU alertan que “el actual episodio de ‘El Niño’ podría tener una intensidad sin precedentes —literalmente, fuera de los gráficos de monitoreo que hemos utilizado durante las últimas cuatro décadas— y alcanzará su punto máximo hacia finales del 2026, pero sus impactos se harán notar mucho tiempo después”.
La anomalía térmica que se vive en todo el planeta hace que desde la ONU vean con preocupación la llegada de ‘El Niño’ y piden invertir y prever lo que puede suponer este fenómeno. “Sería un fracaso extraordinario ver venir esta crisis, escuchar las predicciones de los expertos y, aun así, desaprovechar la oportunidad de proteger a las personas que se encuentran a su paso” concluye el jefe de ayuda de emergencia de la ONU, Tom Fletcher.

De hecho, las afectaciones que podrían llegar a Cataluña han hecho que más de 600 personas, entre las que se incluyen investigadores, meteorólogos y ciudadanos, hayan firmado una carta abierta dirigida a la Generalitat y a las administraciones públicas, alertando que el país no está preparado para poder afrontar las consecuencias de ‘El Niño’. “La incertidumbre no puede convertirse en una excusa para la inacción”, destacan los firmantes, quienes piden que las administraciones y los responsables hagan una revisión del estado de las vías de comunicación, la red eléctrica, las infraestructuras que garantizan el suministro de agua, las telecomunicaciones y edificios clave como los hospitales. “Prepararse no es alarmismo. Es responsabilidad”, concluyen.
