La Antártida y el hielo son espacios naturales gigantes y extremadamente importantes para el planeta. Un estudio dirigido por Matt King, del Centro Australiano de Excelencia en Ciencias Antárticas (ACEAS) y la Universidad de Tasmania ha mostrado que una amenaza global vive bajo el hielo de la antártida.
Evangelinos, miembro del Departamento de Dinámica de la Tierra y del Océano de la UB, alerta que con las previsiones extraídas del estudio si el retroceso «supera ciertos puntos de estabilización del lecho rocoso, podría acelerarse y alcanzar velocidades de hasta un kilómetro por año aproximadamente». Una fusión del hielo que se podría acelerar por las características de la capa de hielo y destaca que «si aguas oceánicas relativamente cálidas llegan a las cavidades situadas bajo las plataformas de hielo, pueden incrementar la fusión basal, adelgazar estas plataformas y reducir el efecto de contención que tienen sobre los glaciares del interior».
Una fusión que puede provocar un aumento drástico del nivel del mar
Los autores del estudio alertan que este proceso de fusión se ve favorecido por las características de la cuenca que hacen que la capa de hielo sea vulnerable a la fusión y alerta que el lecho rocoso de la cuenca «en lugar de volverse menos profundo progresivamente hacia el interior del continente, se hace más profundo. Esta geometría puede favorecer la inestabilidad de la capa de hielo marina».

Una fusión del hielo que los investigadores alertan que las consecuencias de este deshielo son amplias, ya que «podría causar un aumento potencial de diecinueve metros del nivel medio global del mar. En el caso de Wilkes, el aumento de la temperatura oceánica podría favorecer una fusión mayor de las plataformas de hielo y el retroceso de glaciares. Más allá de los cambios en el nivel del mar, una descarga mayor de agua dulce podría afectar la formación de aguas profundas alrededor de la Antártida, la circulación oceánica, los ciclos biogeoquímicos y los ecosistemas marinos del planeta. Por lo tanto, el mensaje principal es que lo que pase en la Antártida no se quedará en la Antártida»
