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Diseñan una herramienta que puede revolucionar la lucha contra los incendios

Cataluña vive un inicio de verano especialmente complicado en cuanto a incendios forestales. Ahora, una nueva herramienta diseñada por el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) puede revolucionar la lucha contra el fuego. Los miembros del CREAF han creado una herramienta que puede conocer la humedad de la vegetación en tiempo real, un hecho que puede mejorar de forma clara la lucha y la prevención de incendios.

Esta herramienta llamada ‘ForestDrought’ se consulta en tiempo real en un mapa que muestra el contenido de agua del suelo y la humedad de la vegetación de la Península y las Islas Baleares durante todo el año. “Queremos que esta herramienta sea útil para anticipar con más fiabilidad cuándo y dónde la vegetación viva se encuentra en una situación crítica y puede representar un riesgo en relación con los incendios. La plataforma permite seguir diariamente la evolución de la sequía forestal durante los últimos 365 días y la parte positiva es que no hace falta saber de modelización: cualquier persona la puede utilizar y acceder al mapa”, señala Víctor Granda, científico de datos del EMF.

Menos agua en el territorio

Según se muestra en el mapa, las zonas más secas de Cataluña, actualmente, están en el Vallès Oriental y Occidental, el Maresme y la zona interior de Girona. De hecho, los autores del estudio destacan que pudieron observar que las últimas olas de calor han hecho que el agua acumulada por las abundantes lluvias del invierno y la primavera esté desapareciendo, ya que cuanto más aumentan las temperaturas la vegetación transpira más y las reservas de agua comienzan a disminuir. Esto provoca que los árboles y los arbustos acaben sufriendo pérdidas de agua y se sequen.

Imagen de archivo de la vista aérea del incendio forestal de Alins | Bombers de la Generalitat

Anticiparse al incendio

Los autores del estudio destacan que la utilidad de esta nueva herramienta está destinada a la predicción, y por tanto prevención, de incendios. Sin embargo, señalan que se debería complementar la información obtenida con las características de los suelos, la cantidad de rocas y la profundidad del suelo; incorporar un conocimiento más detallado sobre la fisiología de cada especie, y representar con más precisión el movimiento del agua dentro de los bosques.

“Lo que sí está claro es que conocer el estado de la humedad de la vegetación, combinado con el resto de índices, nos permitiría elaborar mapas de riesgo de incendio mucho más precisos y proporcionar información complementaria a los bomberos y a las administraciones responsables de la prevención de incendios”, destacan los investigadores.

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