Los Aiguamolls de l’Empordà son una de las joyas naturales más preciadas de Cataluña. Una joya que estrenará «puerta de entrada» con la creación de un estanque artificial que se llenará con agua regenerada y que espera ser un reclamo para las aves que tienen los humedales como un punto de su viaje. El Ayuntamiento de Castelló d’Empúries adquirió los terrenos para crear un estanque artificial llamado Estany de la Vila el cual se prevé que se reabastezca con agua de la depuradora que fluirá entre 40 y 50 días para alcanzar los 20-30 centímetros de profundidad previstos. Una vez se llene en otoño, tal como está previsto, entrará en completo funcionamiento.
El secretario de Transición Ecológica, Jordi Sargatal, destaca que el aprovechamiento del agua regenerada tendrá muchos beneficios para la zona, ya que el agua regenerada tiene muchos «nutrientes» y permitirá que las especies anfibias, libélulas y aves puedan hacer parada aquí y alimentarse.

La puerta de entrada a los humedales
Según destaca el ayuntamiento, cuando entre en funcionamiento este estanque artificial se nutrirá del agua de la lluvia y lo hará para recuperar este espacio como una zona húmeda que antes estaba incluida dentro del gran estanque de Castelló. La alcaldesa de la localidad, Anna Massot, señala en declaraciones hechas a la ACN que «el agua se irá adaptando en función de las necesidades y la pluviometría». Un proyecto de recuperación que tiene otra vertiente, ya que el proyecto también forma parte de una iniciativa «turística» para reactivar el núcleo histórico de Castelló. Massot destaca que la recuperación de estos espacios servirá para ser una «puerta de entrada a los Aiguamolls» y «poner en valor este patrimonio natural». El secretario de Transición Ecológica, Jordi Sargatal, señala que «es muy bueno que se dé valor a pertenecer a los Aiguamolls y creo que Castelló debía tener un lugar como este donde la gente pueda venir a ver las aves y las aves vean el agua. Ahora tendrán otro punto con agua».
