Un nuevo estudio centrado en China alerta de las crecientes emisiones de hexafluoruro de azufre (conocido como SF6) que se utiliza principalmente en las redes eléctricas y que es un gas de efecto invernadero que es 24.300 veces más potente que el CO₂. Para poner en contexto, el GWP proveniente del metano es 28 veces más potente que el dióxido de carbono, pero el hexafluoruro de azufre (SF69) es 24.300 veces más potente. Un hecho que supone que el SF6 es uno de los gases más potentes de la Tierra
Este gas se utiliza principalmente en los aparatos eléctricos que podemos encontrar en las redes eléctricas, especialmente en aquellos aparatos de alto voltaje. Según ha ido avanzando el siglo XXI, las concentraciones de este gas han ido aumentando, un hecho totalmente lógico por la alta demanda, y creciente, de energía eléctrica. El estudio elaborado por investigadores del Programa Conjunto del MIT sobre Ciencia y Política del Cambio Global, la Universidad de Fudan, la Universidad de Pekín, la Universidad de Bristol y el Centro de Observación Meteorológica de la Administración Meteorológica de China señalaron que entre el 2011 y el 2021 las emisiones de este gas se duplicaron, puesto que en 2011 se emitían 2,6 gigagramos por año, mientras que el 2021 esta cifra aumentó hasta los 5,1 gigagramos por año.
El peligro de SF6
Minde An, posdoctorado en el Centro para la Ciencia del Cambio Global (CGCS) del MIT y el autor principal del estudio señala que «la adopción de prácticas de mantenimiento que minimicen las tasas de fuga de SF6 o el uso de equipos sin SF6 o sustitutos de SF6 en la red eléctrica beneficiará la mitigación de los gases de efecto invernadero en China».
El peligro de las emisiones de SF6 recae en el hecho que duran más de 1.000 años en la atmósfera, según estiman los científicos, y supondría un aumento del riesgo para el planeta, puesto que según explica uno de los autores del estudio y director del CGCS, Ronald Prinn, «cualquier aumento de las emisiones de SF6 en este siglo alterará efectivamente el presupuesto radiativo de nuestro planeta mucho más allá del marco temporal de varias décadas de las políticas climáticas actuales».
