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Un bacterio podría tener la clave para personalizar tratamientos de tumores

El cáncer es una de las enfermedades más mortíferas para los seres humanos y ahora un estudio liderado por el Grupo de Oncología Molecular del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) publicado en la revista ESMO Open señala que la presencia de un bacterio en el tumor puede suponer un factor clave en la lucha contra esta enfermedad. Los resultados del proyecto muestran que el bacterio Fusobacterium en el tumor en el momento de la cirugía define un subtipo de cáncer colorectal clínicamente más agresivo, un hecho que supone que haya una respuesta del sistema inmunitario más escasa ante el tumor, una menor respuesta a la quimioterapia después de la cirugía y un riesgo más elevado de recaída.

Los investigadores señalan que los resultados del estudio muestran que este bacterio tiene un gran potencial como biomarcador pronóstico y predictivo en pacientes con cáncer colorectal operable. A través del estudio de 740 pacientes con cáncer colorectal resecable en estadios I-III los autores de la investigación han podido comprobar que uno de cada cinco de los pacientes estudiados presentaba tumor positivo por Fusobacterium, un hecho que después de tres años de seguimiento se traducía en que la presencia del bacterio se asociaba de manera independiente con una supervivencia libre de recurrencia más baja y una supervivencia libre de enfermedad más baja.

Tratamientos más personalizados

Según los resultados de la investigación la presencia de este bacterio en la microbiota intestinal después de someterse a una cirugía está asociada a un riesgo más elevado de recurrencia de la enfermedad, un hecho que supone que la presencia del bacterio puede convertirse en un objetivo de tratamiento, ya que el bacterio se podía detectar hasta tres años antes de la recaída, hecho que abre la puerta a su uso como biomarcador para identificar precozmente a los pacientes con un riesgo más elevado de recurrencia.

Imagen de archivo de un laboratorio | Pixabay
Imagen de archivo de un laboratorio | Pixabay

«En conjunto, estos hallazgos refuerzan el potencial de Fusobacterium como una herramienta útil para avanzar en la medicina personalizada del cáncer colorectal. Su detección podría ayudar tanto a identificar a los pacientes con peor pronóstico y que se beneficiarán menos de la quimioterapia como a anticipar una posible recaída», explica el doctor Paolo Nuciforo, jefe del Grupo de Oncología Molecular del VHIO e investigador principal de este estudio. «De ahí la necesidad de identificar nuevos biomarcadores complementarios que expliquen mejor la biología del tumor y su interacción con el sistema inmunitario, y que nos ayuden a tomar las mejores decisiones terapéuticas para cada paciente», añade la Dra. Garazi Serna, investigadora postdoctoral del Grupo de Oncología Molecular del VHIO.

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