Un equipo de investigadores chinos ha anunciado la creación de un mono ‘quimera’, un híbrido que contiene ADN de dos ejemplares diferentes de la misma especie. Presentado en un artículo en la revista ‘Cell’, sus creadores afirman que su trabajo podría ayudar tanto a la investigación médica como la conservación de animales en peligro, si bien también ha levantado críticas por los dilemas éticos que plantea este tipo de experimentos.
Un posible camino para estudiar enfermedades y recuperar especies
El mono, que fue eutenasiado 10 días después del nacimiento, era fruto de la combinación de células madre de macaco menjacrancs (‘Macaca fascicularis’) y de un embrión diferente a la misma especie. Es lo primer caso de un primate quimera creado con células madre y, según el estudio que se hizo, contendía una cantidad relativamente elevada de células crecidas a partir de las células madre y no del embrión.
Estos resultados son especialmente relevantes porque las células madre eran especialmente numerosas al seso, cosa que, según los científicos, demuestra que la técnica puede ayudar en la hora de crear modelos de enfermedades neurodegenerativas. Además, pero, también podría ayudar muchísimo a la conservación de animales en peligro si se pudiera reproducir con dos especies diferentes de primates, una de las cuales estuviera en peligro.
Una técnica suficiente conocida

Si bien el nombre de ‘quimera’ proviene de unas criaturas híbridas monstruosas de la mitología griega, los primeros ratones quiméricos fueron creados en los años 60 y, desde entonces, han estado empleados habitualmente en la investigación biomédica, puesto que permiten ver las interacciones entre células normales y células mutadas, ampliando el conocimiento sobre algunos procesos biológicos y también sobre algunas enfermedades.
Los ratones, pero, tienen ciertas limitaciones, y es por eso que se ha intentado ampliar el campo de estudio usando primates, que tienen una biología mucho más parecida a la de los humanos y son modelos mucho más parecidos para la investigación en enfermedades que nos afectan. De hecho, incluso se han creado embriones quiméricos mono-humano, a pesar de que esto tiene unas implicaciones éticas muy complejas; y el cultivo de órganos humanos para trasplantes en el cuerpo otros animales también ha hecho adelantos muy significativos en los últimos tiempos.

Un mono con una proporción elevada de células que ‘no eran suyas’
En este caso, los investigadores cultivaron nueve líneas de células madre extraídas de embriones de mono de 7 días y las hicieron pluripotentes, es decir, se los dio la habilidad de desarrollarse en cualquier tipo de célula del cuerpo. Después, eligieron unas cuántas y las inyectaron en embriones de 4-5 días de la misma especie, con un tinte verde fluorescente para poderlo identificar visualmente una vez los embriones de macaco crecieran.
De los embriones implantados, resultaron 12 embarazos y 6 macacos que nacieron vivos. De todos ellos, uno de los vivos y un feto abortado contenían un número significativo de células provenientes de las células madre, cosa que los convierte en quimeras. En el caso del mono vivo, tenía entre un 21% y un 92% de células madre a los tejidos, con una media del 67% en los 26 tipos de tejidos analizados.
Trabas y problemas éticos
El hecho que la gran mayoría de embriones no tuvieran muchos o no llegaran a nacer, pero, limita las posibilidades de considerar este experimento un adelanto importante. Además, tampoco se ha podido demostrar que las células madre fueran heredables, cosa que permitiría crear modelos para la investigación de forma que se pudieran usar de manera habitual.
Además de esto, está claro, hay los problemas éticos sobre el bienestar animal asociados, especialmente, al uso de primates. En este caso, el experimento cumplió con la legislación china y con las guías internacionales sobre el uso de primates no humanos en investigación científica, según el equipo responsable.

