Seis entidades ecologistas se han unido para reclamar al Gobierno que saque del olvido el plan de viabilidad para la reintroducción del lince boreal en el Parque Natural del Alto Pirineo anunciado en 2016 y que no llegó a ejecutarse. Las entidades firmantes piden que se recupere el lince, extinguido en el Pirineo hace décadas, y restaurar procesos ecológicos alterados y reforzar la protección de especies amenazadas. Según destacan las entidades ecologistas, y recoge la ACN, el Parque Natural del Alto Pirineo tiene unas características perfectas por la extensión, valor ecológico y la conectividad con otros espacios naturales, para poder devolver el lince boreal, ya que además podría convivir con otras especies como el oso pardo, el lobo e incluso el lince ibérico.
Desde las entidades ecologistas piden que el plan vaya más allá e incluya otros aspectos como la evaluación del hábitat y de las presas potenciales, un hecho que permitiría determinar si el territorio reúne las condiciones necesarias para repoblar, un estudio sobre los beneficios ecológicos que puede suponer su reintroducción o la compatibilidad con otras especies que habitan esta zona.
Bueno para el urogallo y la ganadería
Según destacan desde las entidades ecologistas, recuperar el plan de viabilidad para la reintroducción del lince boreal en el Parque Natural del Alto Pirineo no solo supondría un revulsivo para el lince sino que también afectaría a otras especies y actividades de la zona como el urogallo o la ganadería extensiva. Señalan que la reintroducción del lince boreal supondría la entrada de un animal que regularía las poblaciones de mesodepredadores y permitiría recuperar los equilibrios ecológicos de los espacios. Una situación de la cual podrían beneficiarse especies vulnerables como puede ser el urogallo. De hecho, el urogallo gana mucho protagonismo en la cuestión reclamada por los ecologistas, ya que exigen que el plan de viabilidad incorpore un análisis sobre los efectos ecológicos que tendría la reintroducción del lince sobre el urogallo y otras especies igualmente amenazadas.

No solo sería un aliado inesperado del urogallo y otras especies, sino que la reintroducción del lince boreal también serviría para que la ganadería extensiva pudiera verse beneficiada, ya que la dieta del lince incluye corzos, ciervos y otros ungulados además de liebres, zorros, y otros pequeños mamíferos. Una depredación natural que serviría como regulador de las poblaciones de fauna salvaje potencialmente conflictiva con el ganado doméstico y la ganadería extensiva.
