El despliegue de edificios equipados con energías renovables ha sido uno de los movimientos en materia de vivienda de los últimos años. Unos edificios con certificado energético que en el 90% de los casos no cumplen con los niveles de emisiones y emiten más CO₂ y consumen más energía primaria no renovable.
Según ha informado la ACN, solo uno de cada diez de estos edificios obtiene una calificación A, B o C -niveles bajos o moderados-, mientras que los 9 edificios con certificado energético restantes obtienen calificaciones ambientales entre la D y la G, un hecho que supone que no cumplen con los límites y las exigencias ambientales marcadas por la administración. En el caso de los edificios del ámbito residencial (donde se concentra la mayoría de estos edificios) es donde hay más casos en los cuales se exceden las emisiones y el consumo de energía, mientras que en los edificios del sector terciario la situación se revierte y cerca de la mitad de estos edificios tienen el certificado de emisiones A, B o C.
Unas letras que son una herramienta fundamental para entender la sostenibilidad del inmueble. En una escala de la A a la G se miden las emisiones y el consumo de energía no renovable, siendo la A el nivel más eficiente en cuanto a las emisiones de CO₂ y que muestra un consumo más bajo, un hecho que es al contrario con los inmuebles con la letra G que tienen unas emisiones de CO₂ “extremadamente altas” y un consumo de energías no renovables “extremadamente alto”. Además, la letra que hace de ‘línea roja’ es la D, una letra que indica que el edificio tiene unas emisiones de CO₂ «ligeramente superiores» y el consumo de energía también sobrepasa los valores recomendados.

Unos certificados que no son, del todo, obligatorios
Los datos del Observatorio de la Certificación de eficiencia energética de edificios (ICAEN) recogidos por la ACN muestran que en todo el territorio catalán hay más de 1,3 millones de edificios que cuentan con certificados ambientales. Una certificación que no es obligatoria excepto en los edificios de nueva construcción y los proyectos de rehabilitación. En cambio, estos certificados sí son obligatorios en el ámbito residencial en caso de querer vender o alquilar este inmueble aunque, paralelamente, también se puede solicitar el certificado de forma voluntaria o como trámite para acceder a ayudas de la administración.
