El Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) ha alertado sobre la expansión de los senecios, una planta de la familia de las margaritas que generalmente ha sido autóctona, pero que en los últimos años algunas de estas especies de senecios han sido introducidas por humanos y han acabado convirtiéndose en especies invasoras. El senecio del Cabo (Senecio inaequidens) y el ‘Senecio pterophorus’ son dos especies que se han expandido por el Pirineo y los espacios naturales del litoral y el prelitoral. En declaraciones recogidas por la ACN, Joan Pino, director del CREAF y coordinador de la iniciativa de seguimiento de especies exóticas e invasoras de Cataluña EXOCAT, señala que «en el delta del Llobregat estamos encontrando ahora una gran floración del ‘Senecio pterophorus’, pero no es el único lugar donde lo podemos encontrar. Desde inicios de los años 90 se ha estado expandiendo por los cauces y llanuras aluviales del río Llobregat y el río Besòs hasta llegar a varios espacios naturales como el Montseny o el Montnegre-Corredor».
«La entrada del senecio a la península Ibérica es provocada por el humano, que probablemente lo introdujo en forma de semillas ocultas en la lana de África y lo traspasó a los ríos con el lavado de este material», explica el investigador.
Las especies invasoras llegan a colonizar Barcelona
Las dos especies de senecios se han extendido por toda la geografía catalana y han afectado especialmente a la agricultura de alta montaña. Y otras especies invasoras como el ‘Senecio pterophorus’ y el ‘Senecio angulatus’ también han llegado a la región metropolitana de Barcelona provenientes de Sudáfrica. El ‘pterophorus’ se localizó en el país por primera vez en los años 80 y se ha ido expandiendo desde entonces. Ahora, después de años de expansión se han extendido hasta varios espacios protegidos como Collserola, el Montnegre-Corredor o el Montseny entre otros. En cuanto al ‘angulatus’, esta planta se ha expandido por la costa y el litoral y se está convirtiendo en un problema en Montjuïc, Collserola y el Garraf.
“Las principales problemáticas de los senecios invasores es que pueden competir con la flora autóctona, especialmente por determinados recursos como los polinizadores, ya que tienen un periodo de floración bastante largo y son unas especies muy resistentes”, señala Pino.

Controlar la expansión de las especies invasoras
Las especies invasoras pueden convertirse en un problema a largo plazo. Pino señala que «se puede intentar controlarla en algunas zonas especialmente valiosas, donde haya hábitats interesantes o en espacios protegidos, pero no se puede hacer nada más que eso» y explica que una vez estas especies se establecen en el territorio y comienzan la fase de colonización cuesta mucho erradicarlas. Es por eso que desde el CREAF han creado dos listas -la negra y la roja- en las que se indican las especies más peligrosas que podrían entrar a Cataluña y sobre las que se debe trabajar de forma prioritaria; un hecho clave porque los investigadores piden poner los esfuerzos en los trabajos de prevención y vigilancia de las especies invasoras.
