MonPlaneta
La curiosa relación entre este monumento y la Luna y el Sol
  • ES

Stonehenge es uno de los monumentos, quizás no más atractivos, pero sí de los más magnéticos. El misterio de su composición, la muestra de un vestigio pasado y su construcción han fascinado el ser humano a lo largo de los años. Ahora, un equipo de arqueoastrónomos investigarán la posibilidad que este monumento megalítico esté alineado con las posiciones de la Luna y el Sol.

Este equipo de investigadores, comandados por el English Heritage, estudiarán -a partir de la primavera y hasta el 2025- la conexión que puede tener Sotnehenge y la ‘gran parada lunar’, un fenómeno astronómico (el momento celeste en el cual la salida y la posta del satélite se da entre dos puntos más alejados posible del horizonte) que solo pasa cada 18,6 años y que ocurrirá en 2025. El profesor emérito de arqueoastronomia de la Universidad de Leicester, Clive Ruggles, señala que «la conexión arquitectónica de Stonehenge con el Sol es muy conocida, pero su vínculo con la Luna se comprende menos».

¿Pero en qué afecta Stonehenge?

Según los diversos académicos que componen la investigación (de las universidades de Oxford, Leicester y Bournemouth) señalan que estos movimientos lunares únicos podrían haber tenido un impacto en la fase inicial de la construcción de Stonehenge y que afectó su diseño posterior.

Ruggles explica que «las cuatro ‘Station Stones’ se alinean con las posiciones extremas de la Luna, y los investigadores han debatido durante años si esto fue deliberado y, si es así, como se consiguió y qué podría haber sido su propósito». Por su parte, el doctor de la Royal Astronomical Society (RAÍDO), Robert Massey, señala que «de día y por la noche, la Luna es una característica del cielo universalmente estimada, y algo que todos nos sentimos atraídos a mirar».

El alineamiento de las las cuatro ‘Station Stones’ | Royal Astronomical Society (RAÍDO)

¿Por qué es importante?

La gran parada lunar puede aportar vistas que hasta ahora no se tenía y que son más espectaculares del astro terrestre cuando sale y se pone, y supondría un hecho destacado del 2024. La doctora del Kellogg College de la Universidad de Oxford, Amanda Chadburn, explica la importancia de observar este hecho, puesto que «observar esta conexión de primera mano en 2024 y 2025 es crucial. A diferencia del Sol, rastrear los extremos de la Luna no es sencillo y requiere condiciones climáticas y tiempos específicos».

Chadburn señala que lo quieren los investigadores es «entender algo de cómo fue experimentar estas salidas y puestas de Lluna extremas y presenciar sus efectos visuales en las piedras (por ejemplo, patrones de luz y sombra), y considerar influencias modernas como el tráfico y los árboles, y documentar todo esto a través de la fotografía para futuros estudios».

Nou comentari

Comparteix

Icona de pantalla completa