Cataluña es un país donde diferentes especies conviven en el ecosistema catalán. Algunas, sin embargo, necesitan la ayuda humana para poder sobrevivir ante el riesgo de desaparecer de la naturaleza catalana. Un ejemplo de ello son las náyades, una especie protegida que se encuentra «muy debilitada» y que ha visto cómo técnicos del Consorci de l’Estany y del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa han liberado una cincuentena de ejemplares para reforzar la población de este mejillón de agua dulce, motivo por el cual se han liberado en el río Fluvià, aguas arriba de Olot.
Los ejemplares liberados se han criado desde el año 2015 en el laboratorio de Banyoles y no ha sido hasta este 2026 que han alcanzado el tamaño adecuado para poder ser liberadas. El técnico del Consorci Carles Quer las ha ido depositando entre los sedimentos y las raíces de los árboles que bordean las márgenes del río para poder hacer una reintroducción en el medio natural y que se adapten, sobrevivan y acaben reproduciéndose. «Quedan muy pocos ejemplares», alerta un Quer que señala que la liberación busca «consolidar las poblaciones que hay, que están muy debilitadas» y que los ejemplares liberados puedan convertir la zona del río Fluvià en un núcleo de reproducción desde el cual estos mejillones se puedan redistribuir a través del río.

La sequía, uno de los grandes enemigos de las náyades
Según Quer, la sequía, las riadas, la degradación de los hábitats y la proliferación de especies invasoras son los grandes obstáculos y enemigos para la subsistencia de las náyades. En el caso de la sequía, los técnicos han buscado un espacio del río Fluvià que ofrezca todas las garantías y puedan disponer de agua durante la época reproductiva y de crecimiento. No solo hace falta agua y capacidad del río para evitar secarse, sino que las náyades también necesitan un bosque de ribera y que los árboles hagan sombra y pongan las raíces en la ribera, así los mejillones pueden refugiarse, encontrar sedimentos limpios y que la presión humana sea escasa o casi nula.
