Cataluña se encuentra en una situación climática delicada en la cual las sequías extremas y los fenómenos climáticos extremos son recurrentes en el tiempo. Una situación por la cual la gestión del agua y la resiliencia del país se ponen a prueba. Ahora, un proyecto piloto de la Universidad de Lleida en colaboración con la compañía eléctrica Endesa ha convertido el tramo alto del Noguera Pallaresa en el banco de pruebas de cómo poder mejorar la gestión del agua en el país.
El objetivo del estudio busca entender cómo funcionan los ríos de montaña y cómo pueden evolucionar estos ríos en un contexto en el cual el cambio climático y la presión sobre los recursos hídricos aumentan año tras año. Los autores del proyecto estudian un tramo de 20 kilómetros entre Borén, Esterri d’Àneu, Escaló y Llavorsí, tramo en el cual se han instalado 20 puntos de control que aportan datos en tiempo real sobre el caudal y la temperatura del río en alta montaña cada quince minutos, lo que acabará generando una base de datos «continua y homogénea en el tiempo». «La cuenca experimental del Noguera Pallaresa tiene el potencial de convertirse en un referente a escala regional y de integrarse en redes internacionales de seguimiento hidrológico y ambiental», destaca el catedrático de Geografía Física de la UdL Ramon Batalla.

Un control de la naturaleza
A través de estos 20 puntos de control, los investigadores permitirán recibir un volumen de datos con los cuales poder tener una información hasta ahora nunca vista sobre los ríos catalanes y cómo se adaptan a las diversas situaciones climáticas. Estas series de datos permiten una mejor toma de decisiones y disponer de un contexto mucho más amplio para desarrollar la planificación hidrológica y avanzar hacia una gestión del agua más eficaz y real frente al territorio. «Este registro detallado permite identificar patrones y tendencias, anticipar cambios y mejorar los modelos hidroclimáticos que se utilizan para predecir el impacto del calentamiento global y de los usos del suelo en la cuenca sobre los recursos hídricos», añade la investigadora postdoctoral del Grupo RIUS de la UdL, Estrella Carrero, después de estar recogiendo datos sobre el terreno con el profesor Antoni Palau y la estudiante del doble grado en Ingeniería Forestal y Conservación de la Naturaleza, Aina Albert.
