Los profesionales sanitarios son uno de los sectores más expuestos por las condiciones de su trabajo. Ahora un nuevo estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) alerta que el 30% de los profesionales del sector sanitario y sociosanitario están expuestos a factores de riesgo de cáncer durante su actividad laboral. En la investigación señalan que este sector profesional está expuesto a riesgos como la radiación ionizante, las emisiones de motores diésel y la radiación ultravioleta solar además de la exposición a productos químicos como el benceno.
En total, el trabajo se realizó a través de 24.402 entrevistas telefónicas realizadas entre 2022 y 2023 a trabajadores y trabajadoras de Finlandia, Francia, Alemania, Hungría, Irlanda y el Estado español en las que participaron 3.041 trabajadores del sector y se pudo constatar que el 29,5% de los profesionales de este sector estuvieron expuestos al menos a un factor de riesgo de cáncer evaluado durante la última semana laboral y el 7,8% estuvieron expuestos las dos últimas semanas o más respecto al momento de la entrevista.
Michelle Turner, investigadora de ISGlobal y autora sénior del estudio, señala que “a pesar de su relevancia, los riesgos asociados a la exposición a carcinógenos en el sector sanitario y sociosanitario han sido históricamente menos visibles que en otros sectores económicos” y pide que la comunidad científica y las administraciones tengan presente “la necesidad de desarrollar estrategias de prevención adaptadas a las condiciones de trabajo reales en este sector”.
Múltiples factores de riesgo
Los autores del estudio señalan que no hay un único factor de riesgo sino que son diversos. Entre los factores de riesgo más frecuentes se encuentran la radiación ionizante (7,4%), las emisiones de motores diésel (6,2%) y la radiación ultravioleta solar (6,1%), unos factores de riesgo a los que los profesionales pueden estar expuestos utilizando las máquinas de rayos X o las que funcionan con radioisótopos o por el uso de vehículos que se impulsan con combustibles diésel, mientras que la radiación solar ultravioleta afecta especialmente a aquellos trabajadores que se encuentran al aire libre. Además, los encuestados también señalaron estar expuestos a varios productos químicos como pueden ser el formaldehído (5,2%) y el benceno (4,8%).

Los investigadores añaden que el formaldehído (2,3%) y el óxido de etileno (2,0%) fueron los agentes a los que los profesionales estuvieron más expuestos y se identifican combinaciones de estos factores de riesgo como la combinación de emisiones diésel y radiación solar o la doble exposición al formaldehído y óxido de etileno. El investigador de ISGlobal en el momento del estudio y primer autor de la investigación, Muhammad Waseem Khan, añade que “el análisis también ha revelado diferencias de género: los hombres muestran una prevalencia más alta de exposición (35,7%) en comparación con las mujeres (26,1%)”.
