El brote de peste porcina africana ha supuesto un gran dolor de cabeza para la administración catalana y para los sectores económicos afectados. Ahora, un nuevo estudio con participación catalana, de la Universitat de Lleida, muestra que los protocolos de bioseguridad personalizados para reducir el riesgo de entrada de enfermedades provenientes de animales salvajes como la peste porcina africana (PPA) pueden servir de barrera para frenar su expansión y para evitar también otros contagios.
El trabajo ha contado con la participación de expertos catalanes y de Castilla la Mancha, Zaragoza, Huesca y Murcia. Y los resultados indican que el principal factor de riesgo de propagación de la peste porcina es el movimiento de jabalíes alrededor de las granjas, un riesgo que puede variar en función del entorno y la explotación porcina. Los expertos alertan que sistemas clásicos como las vallas perimetrales y el control de accesos tienen carencias que, añadidas al movimiento frecuente de personal, trabajadores que entran y salen, generan un cúmulo de factores de riesgo, en un grado diferente según las características de cada explotación. Por eso plantean la necesidad de protocolos que lo compensen, que serían útiles no solo para la peste porcina africana. «El protocolo de bioseguridad externa se ha hecho pensando en la PPA, pero sería aplicable a otras enfermedades que se pueden contagiar entre especies», destacan los autores del estudio.
Un protocolo de bioseguridad, la barrera contra la peste porcina
Los investigadores señalan que el primer protocolo de bioseguridad es una guía que «se podría aplicar a granjas de la zona restringida, en los alrededores y en cualquier región para evaluar su vulnerabilidad a la introducción del virus y la implementación posterior de medidas de bioseguridad». Para elaborar el protocolo, los autores del estudio analizaron 40 granjas de Cataluña, Aragón y Murcia -donde se concentra más de la mitad del ganado porcino del Estado español- y se recogió y analizó qué animales domésticos había en las explotaciones, la fauna salvaje, cuál era la gestión de la granja, qué personal trabajaba allí y qué tipo de instalaciones había. Una de las conclusiones es que los ganaderos a menudo no detectan la presencia de los jabalíes cerca de sus explotaciones. El profesor de Sanidad Animal e investigador de la UdL Gregori Menaberre explica que “el comportamiento nocturno de esta especie puede dificultar los avistamientos directos, y la localización de signos horas después puede verse afectada por ciertas condiciones, como la presencia de barro alrededor de la granja”.

Cómo combatir la PPA
Menaberre señala que “las características del entorno de la granja, como los cultivos y balsas de purines accesibles, pueden influir en la presencia de jabalíes y, en consecuencia, en el riesgo de transmisión de enfermedades, normalmente asociado a las variaciones estacionales de la disponibilidad de alimentos”. Esto obliga a adoptar medidas, entre las cuales hay vallas perimetrales. De las examinadas en el estudio, solo el 22,5% eran impenetrables y se revisaban solo cada 15 días, hecho al cual se le debe sumar que la mitad de las puertas no impedían la entrada de los animales salvajes.
Los autores del estudio piden un refuerzo en la vigilancia perimetral, pero también en los trabajos de prevención, ya que muchas veces los vómitos se pueden introducir en las granjas a través de las ruedas de los vehículos o la ropa de los trabajadores, motivo por el cual destacan que es necesario tener unas «buenas prácticas de bioseguridad como parte de las rutinas del personal, especialmente una separación estricta entre las zonas sucias y limpias en las entradas de las instalaciones».
Entre las recomendaciones, los investigadores incluyen también la concienciación de las empresas. Una concienciación complementada con programas de formación para que los ganaderos y los trabajadores puedan anticipar los riesgos que pueden conllevar su actitud y acciones, y así tomar decisiones informadas sobre la bioseguridad de sus granjas y adaptarlo a sus necesidades.
