Una empresa sueca llamada Ekobot produce una máquina con ruedas –un robot, si se prefiere– que es guiada por una inteligencia artificial (IA) y que elmina las malas hierbas de los cultivos. Este tipo de aplicaciones de la tecnología, a pesar de las polémicas que ha levantado en otros campos, pueden ser muy útiles tanto para los humanos como para el medio ambiente, puesto que la alternativa más eficiente para eliminar las malas hierbas, los herbicidas, pueden ser tóxicos para el medio ambiente, los animales y las personas.
Un aparato eléctrico que elimina las hierbas de 10 hectáreas en el día
El robot WEAI, como ha sido bautizado, pesa unos 600 kilos, funciona con electricidad y puede trabajar hasta 12 horas con una sola carga, a una velocidad máxima de 5 kilómetros por hora. Está optimizado para trabajar en campos de cebollas, zanahorias o vegetales parecidos, y en un día puede eliminar las malas hierbas de una superficie de unas 10 hectáreas. Además de navegación GPS, lleva incorporados sensores de seguridad para evitar chocar tanto con objetos como con personas.

Un 70% menos de herbicidas
En cuanto a la identificación de las plantas que tiene que arrancar, tiene un sistema de IA entrenado por identificarlas a medida que avanza por los cultivos. Cuando las hierbas son a su alcance, despliega unos dedo metálicos para desenterrar y estirar las malas hierbas. Gracias a esto, según sus creadores, los agricultores podrían usar hasta un 70% menos de herbicidas que ahora, una mejora importantísima. Con la tecnología 5G, además, los datos recogidos se pueden enviar a un servidor central para que entrenen mejor la IA que hace funcionar el robot.
Una herramienta que pronto llegará a toda Europa
En el cultivo de cebollas, en que se ha probado más esta tecnología, la reducción del uso de herbicidas no solo las hace más respetuosas con el medio ambiente sino también más sabrosas. Usando menos productos químicos y sin la presencia de las malas hierbas, las cebollas pueden crecer más libremente y durante más tiempo, recibir más lejos solar y nutrientes y mejorar tanto la textura como el gusto.
De momento, además de en Suecia, este robot está disponible en los Países Bajos y está a punto de llegar a Dinamarca y Noruega. El 2030, pero, la compañía detrás de esta máquina innovadora espera haberla comercializado en los Estados Unidos, el Reino Unido y nueve países de la Unión Europea.





