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Advierten sobre el inicio de una quiebra hídrica global

El agua es, casi con toda seguridad, uno de los recursos naturales más valiosos del planeta Tierra. Un planeta que se encuentra al límite por el cambio climático, el agotamiento crónico de las aguas subterráneas, la degradación de la tierra y el suelo, la deforestación y la contaminación. El último informe publicado por las Naciones Unidas (ONU) advierte que el planeta se encuentra al inicio de una quiebra hídrica global. Kaveh Madani, director del Instituto de Agua, Medio Ambiente y Salud de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-INWEH), advierte que el informe muestra «una verdad incómoda: muchas regiones viven más allá de sus medios hidrológicos, y muchos sistemas críticos de agua ya están en quiebra».

Según señalan los expertos de la ONU, los países de todo el mundo ya han consumido todos sus recursos anuales de agua renovable provenientes de los ríos, suelos y nieve acumulada, sino que también han agotado los recursos que se denominan «ahorros hídricos», aquellos recursos de agua a largo plazo como son los acuíferos, glaciares, humedales y otros depósitos naturales; motivo por el cual aseguran que los términos “estrés hídrico” y “crisis hídrica” se quedan cortos ante la situación actual. “La escasez de agua se está convirtiendo en un factor de fragilidad, desplazamiento y conflicto”, alerta la secretaria general adjunta de la ONU, Tshilidzi Marwala, Rectora de la UNU. Marwala asegura que «gestionarla de manera justa —garantizando la protección de las comunidades vulnerables y el reparto equitativo de las pérdidas inevitables— es ahora fundamental para mantener la paz, la estabilidad y la cohesión social».

Los sistemas hídricos, al límite

Desde la ONU lamentan que el consumo de agua de los países supera ampliamente los recursos de los que dispone el mundo. Kaveh Madani advierte que muchos «sistemas críticos en todo el mundo han superado estos umbrales. Estos sistemas están interconectados a través del comercio, la migración, las retroalimentaciones climáticas y las dependencias geopolíticas, por lo que el panorama de riesgo global se ha alterado fundamentalmente». De hecho, ponen de ejemplo que el 50% de los grandes lagos de todo el mundo han perdido agua desde principios de la década de 1990, un hecho que supone un gran problema para la supervivencia hídrica, ya que cerca de un cuarto de la humanidad depende de los recursos hídricos de estos lagos.

No son los únicos sistemas hídricos que se encuentran al límite, ya que la ONU calcula que cerca de 410 millones de hectáreas de humedales naturales han desaparecido en los últimos 50 años, un hecho sumado a la pérdida de más del 30% de masa glacial mundial desde 1970. Esta concatenación de hechos ha causado que tres cuartas partes de la población mundial estén en países clasificados como inseguros o críticamente inseguros y que cerca de 4.000 millones de personas se encuentren en riesgo de padecer una grave escasez de agua al menos un mes al año.

El campanario y la iglesia de Sant Romà de Sau bien visibles, prueba de la sequía extrema que vive el embalse | ACN
El campanario y la iglesia de Sant Romà de Sau bien visibles, prueba de la sequía extrema que vive el embalse | ACN

En este nuevo informe, la ONU advierte que a pesar de que algunas regiones del país puedan sufrir grandes aguaceros e inundaciones esto no supondrá que dejen de estar en quiebra hídrica, ya que si las extracciones de agua y el consumo a largo plazo superan la renovación del agua la situación se perpetuará. «Igual que con el cambio climático global o las pandemias, una declaración de quiebra hídrica global no implica un impacto uniforme en todas partes, sino que suficientes sistemas en todas las regiones y niveles de ingresos se han vuelto insolventes y han atravesado umbrales irreversibles para constituir una condición a escala planetaria», advierte Madani.

Las tierras de cultivo de regadío se encuentran en estado de riesgo

La ONU calcula que cerca de 170 millones de hectáreas de tierras de cultivo de regadío están bajo un estrés hídrico alto o muy alto. Kaveh Madani advierte que “millones de agricultores intentan cultivar más alimentos a partir de fuentes de agua que se reducen, están contaminadas o están desapareciendo. Sin una rápida transición hacia una agricultura inteligente en el uso del agua, la quiebra hídrica se extenderá rápidamente”.

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