En los últimos años y con el auge de las redes sociales los ‘fármacos milagro’ para combatir la obesidad y poder reducir rápidamente el peso han ganado un gran protagonismo. Algunos de estos fármacos son realmente conocidos, como es el caso de Ozempic. Unos fármacos, sin embargo, que dentro de su ‘magia’ esconden un peligro, ya que el consumo de semaglutida – el nombre no comercial de este medicamento antidiabético utilizado para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y un medicamento contra la obesidad a largo plazo- puede tener un efecto inesperado cuando se deja de utilizar.
Las propiedades de estos medicamentos ayudan a ralentizar la digestión, estimular la producción de insulina, un hecho que supone que aquellas personas con obesidad puedan bajar de peso de forma rápida y sencilla. Detrás de este ‘milagro’, sin embargo, se esconden unos efectos contraproducentes porque dejar de forma abrupta estos medicamentos genera un efecto rebote y las personas vuelven a engordar rápidamente, tal como señalan los autores de un nuevo estudio publicado en The British Medical Journal (thebmj).
El rebote de los fármacos milagro
Aunque está demostrado que la utilización de este tipo de fármacos tiene efectos beneficiosos sobre el corazón y impulsa la pérdida de peso, el abandono de su uso y la interrupción de la ingesta de estos medicamentos supone que aparezca un ‘efecto rebote’ y que las personas que han utilizado el consumo de semaglutida experimenten una tasa de retorno de 0,4 kg al mes hasta volver al peso anterior. Un efecto rebote que también se muestra en los marcadores cardíacos, que también vuelven hasta los niveles previos en menos de dos años. “A pesar de su éxito en lograr una pérdida de peso inicial, estos fármacos por sí solos no pueden ser suficientes para controlarlo a largo plazo”, señalan los autores del estudio.
Los investigadores de la Universidad de Oxford analizaron los resultados de 37 estudios previos en los que participaron hasta 9.341 personas que utilizaron estos fármacos durante 39 semanas de media y pudieron comprobar que los participantes de los estudios que interrumpían los tratamientos experimentaban un efecto rebote y recuperaban los niveles de los marcadores cardíacos y peso previos en menos de dos años.

Las terapias con ‘fármacos milagro’
Los investigadores señalan que el desarrollo de este tipo de fármacos para controlar el peso ha transformado la lucha contra la obesidad, pero se estima que casi la mitad de las personas que padecen obesidad acaban interrumpiendo este tipo de tratamiento al cabo de un año. Los autores del estudio destacan que interrumpir este tipo de tratamientos va acompañado de una rápida recuperación de peso y la reversión de los efectos beneficiosos sobre los marcadores cardiometabólicos, motivo por el cual sugieren que se deben extremar las precauciones a la hora de tomar este tipo de medicamentos para el control de peso.
