Un nuevo estudio impulsado por investigadores de la Universidad de California podría haber hecho un hallazgo clave en la lucha contra el cáncer. El equipo de investigadores ha probado un nuevo método de edición genética que ha permitido actuar contra enfermedades como la leucemia, el mieloma múltiple y el sarcoma en ratones con el sistema inmunitario humanizado.
El estudio, publicado en la revista Nature, supone un avance clave en la lucha contra la enfermedad, ya que ataca el cáncer desde dentro con una terapia nada invasiva, ya que con una sola inyección se puede acabar con el cáncer, y distingue las células tumorales de las sanas gracias a las terapias CAR-T. La revolución llega, en este caso, porque no se tienen que trasladar las células y reprogramarlas desde un laboratorio. «Privar a los tumores de GSH extracelular o inhibir su degradación representa una estrategia terapéutica potencialmente viable para pacientes con cáncer. Además, estos hallazgos modifican nuestra comprensión del GSH y de cómo se suministran los aminoácidos, incluida la cisteína, a las células», señalan los investigadores.
Un avance revolucionario
Este tratamiento, probado en ratones, ha conseguido acabar con el cáncer y la leucemia en casi todos los ‘pacientes’ en tan solo dos semanas. Los investigadores señalan que el bloqueo de «la actividad de la GGT ralentiza el crecimiento tumoral al privarlo de cisteína intracelular». Además, destacan que el hallazgo de esta nueva terapia contra el cáncer «es potencialmente amplio, ya que la inhibición sostenida de la actividad de la GGT no indujo ninguna toxicidad manifiesta».

Según los autores del estudio, estos hallazgos no son solo una herramienta de ‘combate’ sino que también sirven para ejercer un «monitoreo del catabolismo del GSH tiene valor como herramienta de diagnóstico del cáncer. De hecho, la actividad de la GGT sérica es una medición clínica rutinaria y un factor de riesgo para el cáncer. Se requiere más investigación para dilucidar completamente el potencial terapéutico del catabolismo del GSH y el suministro de aminoácidos a los cánceres».
